lunes, 13 de febrero de 2017

ABECEAGRARIO: TUBERCULOSIS BOVINA

Últimamente se ha hablado mucho de la tuberculosis bovina a propósito de la historia de la vaca Carmen: una vaca madrileña que vivía en un santuario de animales que libró de ir al matadero a pesar de dar positivo en una prueba de tuberculosis bovina. sin embargo, miles de congéneres suyas en el resto de España no han tenido tanta suerte y han tenido que ser sacrificadas, en la lucha sin cuartel que se lleva manteniendo desde hace ya mucho tiempo para librar al campo español de esta enfermedad.

Si queréis saber un poco más sobre esta enfermedad y cómo se combate en España, os interesa leer este ABECEAGRARIO. 


¿ Qué es la tuberculosis bovina? 

La tuberculosis bovina (TB) es una enfermedad crónica de los animales provocada por una bacteria llamada Mycobacterium bovis emparentada con las bacterias causantes de las tuberculosis humana (Mycobacterium tuberculosis) y aviar. Puede afectar a prácticamente todos los mamíferos, a los que provoca un deterioro del estado general de salud, muy a menudo tos y, a la larga, la muerte.
 

Aparte de ser una importante enfermedad que afecta al ganado vacuno, a otros animales domésticos (cabras, ovejas, cerdos, caballos, perros, gatos...) y a la fauna salvaje ( zorros, ciervos, gamos, jabalíes, elefantes, tejones, zarigüeyas, linces, etc), también se considera una zoonosis, es decir que puede transmitirse al ser humano.
 

Ahí donde lo ves, el tejón (Meles meles) un animalillo tan simpático, es la pesadilla de los ganaderos británicos e irlandeses.
 
Hasta los años veinte era una de las principales enfermedades que afectaba a los animales domésticos en todo el mundo, hasta que empezaron a aplicarse medidas de control, como la pasteurización de la leche y los programas de erradicación. Aunque se ha conseguido reducir drásticamente e incluso eliminar la enfermedad en muchos países desarrollados, en otros (EEUU, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido) todavía persisten bolsas de infección, principalmente debidas a la fauna salvaje.  Sin embargo en países en vías de desarrollo sigue representando un importante lastre, para la producción ganadera y sobre todo para la salud pública, ya que se calcula que afectará a más de un millón de personas en todo el mundo en la próxima década.
La tuberculosis mató a mucha gente en el siglo XIX, por lo que se llamó la enfermedad de los románticos. Este Cuadro "La niña enferma" lo pintó Edvard Munch en 1886. Su madre y su hermana murieron de esa enfermedad. M. bovis estuvo detrás de una proporción considerable de los casos de tuberculosis en humanos en la Europa de finales del siglo XIX y principios del XX.


¿Cómo se transmite y propaga la enfermedad?
 

La tuberculosis es contagiosa y se propaga principalmente a través de la inhalación de las gotículas infectadas que el animal enfermo expulsa al toser. También se puede contraer la enfermedad al consumir leche cruda procedente de vacas enfermas.
 

Así se transmite la tuberculosis.
 
Se trata de una enfermedad de evolución lenta, y pueden pasar meses o incluso años hasta que el animal infectado muere. De esta manera, un solo ejemplar puede transmitir la enfermedad a muchos de sus compañeros del rebaño antes de mostrar los primeros signos clínicos de la enfermedad. También puede ocurrir que la bacteria permanezca en estado latente en el animal hospedador sin llegar a desencadenar la enfermedad.
 

Por esta razón las principales vías de diseminación son el desplazamiento de animales domésticos infectados pero asintomáticos y el contacto con animales salvajes infectados.
 

La utilización de pastos comunales y los movimientos trashumantes implican un riesgo de contagio entre rebaños. Por esa razón ningún animal puede salir de su granja sin su correspondiente guía sanitaria que certifique que está libre de cualquier enfermedad transmisible. En zonas con cierta prevalencia de tuberculosis, al ganado trashumante se le hace un análisis 30 días antes de salir y 30 días después de llegar. Bonita foto de Jesus Blesa, si os gusta la trashumancia no os perdáis el resto.


¿Cómo se combate en España?
 

En España se comenzó a luchar contra la enfermedad a principios de los años 50 y con la entrada en la Unión Europea en 1987 se comienzan a hacer los primeros Planes de Erradicación. Mediante estos planes, los Estados Miembros buscan erradicar completamente la enfermedad.
 

¿Y cómo lo hacen? Principalmente mediante las pruebas diagnósticas que se realizan, cada cierto tiempo a todos los animales de las explotaciones mayores de 6 semanas de edad.

La técnica de rutina que se utiliza es la prueba denominada "intradermotuberculinización" (IDTB) simple, que en ocasiones se complementa con la IDTB comparada y la prueba del interferón gamma. Estas pruebas son las únicas aceptadas oficialmente y sólo las pueden realizar veterinarios formados específicamente para ello. Ninguna de ella es perfecta por sí sola, pero su uso combinado permite detectar la presencia de la bacteria en animales de manera temprana (y así evitar el contagio a sus compañeros de rebaño) o para descartar falsos positivos, menos frecuentes, pero que causan el lógico cabreo entre los ganaderos.
 

La prueba de la tuberculina consiste en inyectar un derivado de M. bovis, normalmente en la piel del cuello. Si el animal ha tenido contacto previo con M. bovis, su sistema inmune provocará una inflamación en el punto de inoculación. Para detectarla se mide el grosor de la piel antes de la inoculación y a las 72 horas. Si se produce inflamación, el grosor aumentará sensiblemente y se considerará positiva. Se trata de una prueba que apenas da falsos positivos, pero sí negativos dudosos, por lo que requiere la interpretación de más datos por parte de los veterinarios. Dependiendo de las circunstancias que rodean al rebaño estos negativos dudosos a veces se consideran como positivos.
 

Esta vaca ha dado positivo en la prueba de la tuberculina. La prueba indica que el animal ha entrado en contacto con la bacteria, y con el tiempo puede acabar desarrollando la enfermedad. Fuente.

Cuando una vaca da positiva en esta prueba se tiene que sacrificar. Y si las autoridades competentes consideran que puede existir un grave riesgo para la salud pública u otra razones sanitarias, se puede ampliar el sacrificio a todos los animales de la explotación, realizando lo que se denomina un vaciado sanitario.  Una vez sacrificada, en el matadero se hacen análisis post-mortem para confirmar la presencia  de la enfermedad y su grado de avance.
 

A la explotación donde haya habido vacas positivas se le aplican una serie de medidas preventivas: control de las instalaciones (bebederos, comederos, camas, estiércol) y de los pastos, un control exhaustivo del movimiento de animales (de salida y entrada) movimientos y la realización de las pruebas diagnósticas cada menos tiempo. Así hasta recuperar su calificación como explotación libre de la enfermedad.
 

Fuentes de información:
 

Programa nacional de erradicación de la tuberculosis bovina 2017
FICHA INFORMATIVA DE LA OIE SOBRE TUBERCULOSIS BOVINA

 

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Oleh

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