martes, 5 de diciembre de 2017

ABECEAGRARIO: HERBICIDA

Entiendo que, para muchos, los herbicidas se consideran "esas porquerías químicas que se echan en los cultivos". No voy a negarlo, efectivamente son sustancias químicas que pueden resultar tóxicas para las plantas u otros seres vivos si no se toman las adecuadas precauciones de uso; de la misma manera que tenemos cuidado en casa de no juntar lejía con amoniaco, utilizamos el aguarrás en lugares ventilados y, espero, no tiramos el aceite usado por el desagüe.
¿ Sabías que la mayoría de los herbicidas son muy poco tóxicos para los mamíferos? Muchos de los compuestos son incluso mucho menos tóxicos que productos de consumo habitual como la aspirina, la cafeína o incluso la sal común.
 
Aplicación de herbicida en un campo de maíz. Fuente: Syngenta.

Pero, aprovechando que ahora se habla tanto del famoso glifosato, pretendo ofreceros una perspectiva más amplia (sin pasarme, claro) de los herbicidas en general, para que entendáis cuándo, cómo y por qué se utilizan. Lógicamente hablaré del glifosato, porque es muy utilizado y porque seguro que querréis saber más de él. 

La difícil lucha contra las malas hierbas

Antes que nada, recordar que los agricultores no recurren a los herbicidas por capricho. Una infestación fuerte de malas hierbas en un cultivo no solo reduce sensiblemente su crecimiento y productividad al competir por el agua y los nutrientes, también interfiere con la recolección de la cosecha, reduce la calidad de la producción y transmite enfermedades. 

¿Sabías que una infestación fuerte de correhuela puede reducir a la mitad el rendimiento en un viñedo?
 
Los herbicidas se utilizan para eliminar o interrumpir el desarrollo de plantas indeseadas en terrenos de cultivo. Es también muy habitual su uso en lugares que se han de mantener libres de vegetación, como las cunetas de las carreteras o las vías de los trenes.
 

También es importante decir que los herbicidas son solo una herramienta más para el control de las malas hierbas, y que lo ideal es utilizarlos conjuntamente con medidas de prevención y de lucha física, como el laboreo del suelo. Al final cada agricultor recurrirá a estas distintas herramientas en mayor o menor medida tras considerar muchos factores: el tipo de cultivo y de malas hierbas, el tipo de suelo, la climatología y la economía (el umbral de daños aceptables y el coste de las distintas medidas).
 


Tipos de herbicidas


Todavía no se ha inventado el "herbicida inteligente" capaz de atacar sólo a la mala hierba que molesta. De momento, los agricultores tienen una gran variedad de productos para eliminar las mala hierbas, que elegirán en función del cultivo a tratar, la maleza a eliminar y las características del suelo (textura, pH, contenido en materia orgánica...), ya que estas determinan cómo se comportarán en el los distintos herbicidas. Como, potencialmente, un herbicida puede afectar a las plantas cultivadas o a la vegetación silvestre cercana, este ha de de aplicarse con cuidado.
¿Sabías que hacia finales del siglo 19 se utilizaban sales inorgánicas, como sulfato de cobre, para el control de malezas de hoja ancha en cereales, pero el primer herbicida orgánico  (DNOC - dinitro-ortocresol), no fue introducido hasta 1932?.
 
Los herbicidas se pueden clasificar de distintas maneras, aquí veremos las más habituales:

Según el modo de acción: total vs selectivo


Un herbicida total afecta a todo tipo de plantas, mientras que uno selectivo sólo eliminan un tipo concreto.
  • Los herbicidas totales se utilizan habitualmente para la limpieza de terrenos, ya que con una sola aplicación son capaces de eliminar todo tipo de malas hierbas. Si se aplican en terrenos cultivados o por cultivar, se hace de tal manera que no afecten al cultivo en cuestión: si es anual como el girasol o algunos cereales se aplicará cuando no hay nada sembrado, y si es leñoso, se aplicará con mucho cuidado entre los árboles.
  • La mayoría de estos herbicidas tienen como materia activa al famoso y controvertido glifosato. Al final de la entrada os cuento varias cosillas sobre el.

Los herbicidas son productos fitosanitarios, y para utilizarlos es necesario disponer del carné de manipulador de estos productos. Sin embargo, dado su amplio uso en jardinería, existen varias preparaciones autorizadas para jardinería exterior doméstica para las que no hace falta el carnet y que pueden adquirirse en grandes superficies. El que puso el cartel de soluciones ecológicas se lució pero bien: el uso de herbicidas no esta permitido, ni justificado, en AE. Foto de origen desconocido.
 
Los herbicidas selectivos eliminan un tipo concreto de mala hierba, sin afectar a las plantas del cultivo sobre el que se aplica. Por ejemplo, existen herbicidas para hierbas de hoja ancha como la correhuela o de hoja estrecha como la grama.
 


Según donde se aplica: de suelo vs de hojas.


  • Los herbicidas de suelo, también llamados residuales, se emplean habitualmente en cultivos leñosos para eliminar las malas hierbas del pie de los árboles. Se aplican directamente sobre el suelo, donde crean una capa muy fina que provoca la muerte a las plantitas que están germinando. De alguna manera también son selectivos, ya que solo afectan a las malas hierbas anuales, aquellas que nacen todos los años de semilla como la amapola. Su efecto en el suelo dura por un tiempo limitado, por lo que se suele aplicar más de una vez. Un ejemplo de este tipo de herbicidas es la terbutilazina.
 En algunos olivares se aplica herbicida al pie de los árboles y se dejan las "calles" cubiertas de vegetación para que protejan el suelo. Fuente: Syngenta España

  • Los herbicidas foliares se aplican sobre hojas y tallos. Hay dos tipos según el alcance del daño que provocan: Los herbicida foliares de contacto sólo actúan sobre las hojas y tallos donde se ha aplicado, mientras que los herbicidas foliares sistémicos se absorben por hojas y tallos y se desplazan por toda la planta a través de los vasos conductores, provocándole la muerte.  
Como ejemplos de herbicidas de contacto tenemos al paraquat (para gramíneas) o el diquat (para hoja ancha) ambos considerados de alta toxicidad, mucho mayor que el famoso glifosato. El cual, por cierto es un herbicida sistémico, que al ser capaz de alcanzar las raíces, es muy eficaz con las malas hierbas perennes, que suelen ser más complicadas de eliminar.


Según cuando se aplica: presiembra, preemergencia y postemergencia.


  • Los herbicidas de presiembra se utilizan para eliminar las malas hierbas cierto tiempo antes de sembrar. Se pueden aplicar sobre el terreno desnudo o sobre los restos del cultivo anterior, en caso de que se realice agricultura de conservación, una interesante práctica agronómica a la que debería dedicarle una entrada.
  • Los herbicidas de preemergencia se aplican antes de que nazcan las malas hierbas, con el cultivo ya sembrado.
  • Los herbicidas de postemergencia se aplican cuando ya ha nacido la mala hierba. Se suele recurrir a ellos para controlar las malas hierbas recién germinadas que han escapado a las aplicaciones de presiembra o preemergencia.  


Un buen esquema de los tipos de herbicidas. Tomado de Agroterra.


Toda esta clasificación que os he contado, no es tan drástica, y se da el caso de que un mismo herbicida puede ser total o selectivo en función de la dosis en que se aplique, o que haya herbicidas que pueden ser aplicados en preemergencia o en postemergencia en función del tipo de cultivo, del terreno o la climatología entre otros factores.

 La metribuzina es un herbicida selectivo de toxicidad moderada que se utiliza para luchar contra malas hierbas anuales en diferentes cultivos, como este de patata y en situaciones de preemergencia o postemergencia precoz. Fuente: Syngenta Canada.

Cosas que deberías saber sobre el glifosato 
  • El glifosato es el herbicida más empleado en todo el mundo. En España, se utiliza este producto en 4 de los 17 millones de hectáreas cultivadas. Se ha estimado que su prohibición supondría una pérdida del 10 % de la producción agrícola. 
  • Fue creado por la empresa Monsanto, que en 1974 lo comercializó con el nombre de Roundup. Su ultima patente terminó en el 2.000, por lo que actualmente es un producto genérico; hay 55 empresas que tienen registrados herbicidas con este principio activo. 
  • Es un herbicida no selectivo, de aplicación foliar y efecto sistémico. Principalmente se utiliza para la eliminación de malas hierbas en presiembra. 
  • De baja toxicidad para mamíferos. Afecta a una serie de reacciones bioquímicas exclusivas de las plantas, por lo que apenas tiene toxicidad en animales. 
  • Respecto a la salud humana, la opinión de la comunidad científica no es unánime. En 2015 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificaba el glifosato como "probable carcinogénico", evaluación que no comparten la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ni la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA). Para complicar el asunto, existe un importante debate sobre la validez científica de las conclusiones publicadas por las dos primeras entidades. 
  • Juega un papel vital en la Agricultura de Conservación. También está íntimamente asociado al uso de ciertos cultivos transgénicos
  • Es por tanto una sustancia de baja toxicidad, no residual y con un precio asequible. Hoy por hoy no existe una sustancia alternativa con similar eficacia y características, de ahí la importante oposición en medios agrícolas a que se prohíba su uso. 


Otras entradas que te podrían interesar
 

En la entrada DICHOSAS HIERBAS, hablo sobre algunas malas hierbas comunes y los problemas que crean al hortelano.
 

Sobre el glifosato y su relación con los cultivos transgénicos, hablo aquí:  ¿CUALES SON LOS PRINCIPALES CULTIVOS TRANSGÉNICOS?

En la entrada NO, LOS AGRICULTORES NO PRETENDEN ENVENENARTE hablo de los mitoss más comunes en torno al uso de productos fitosanitarios por parte de los agricultores, tanto convencionales como ecológicos.

martes, 14 de noviembre de 2017

DEL CERDO, HASTA LOS ANDARES

Hace unos días fue San Martín de Tours (11 de noviembre), fecha en la que tradicionalmente se inicia la temporada de la matanza del cerdo, aunque es más habitual celebrarla en diciembre, ya que hace más frio y este permite que la carne se oree y que los embutidos se curen mejor.

Hoy en día rara es la familia que no tiene carne o embutidos en la nevera, pero antiguamente sólo se comían los días "señalados", por lo que la escasez los hacía aún más apetecibles. Y es que hace no tanto tiempo, en el medio rural los días de matanza eran importantes. Días de fiesta, reunión y no poco trabajo, ya que se reunía la familia y los vecinos para preparar y acondicionar lo que sería prácticamente el único suministro de carne que tendría la familia a lo largo de todo un año. El cerdo se había criado con todo lo que hubiera a mano, y una vez sacrificado había que aprovecharlo al máximo.
 

La matanza del cochino era el equivalente ganadero e invernal de la cosecha veraniega. La foto la he tomado de esta página, donde se describe muy bien el proceso.
¿Sabías que en 2016, cada español consumió aproximadamente la misma cantidad de carne de cerdo fresca y de sus productos transformados ( 10,1 y 11,1 kg respectivamente)?.

Del cerdo a la cocina

El principal aprovechamiento del cerdo es, obviamente, su carne. Y la aprovechamos tan a conciencia, que la gastronomía española tiene recetas para aprovechar todas las partes de este animal, de la cabeza a la cola.


El cerdo tiene "chicha" para todos los gustos y todos los bolsillos, desde las piezas de carne más nobles - lomo, chuletas, jamón, solomillo, costillar, secreto, aguja... -, pasando algunas de uso frecuente en guisos y asados como el codillo, el rabo, la falda, la panceta o la papada, hasta las más humildes y no aptas para todos los comensales como el morro, la careta, las orejas, las manitas, los sesos o la lengua.
 

Del cerdo a la industria
 

De cada 100 kg de cerdo vivo se obtienen entre 65 y 70 kg de carne. Aproximadamente la mitad de los 30 kg restantes pueden utilizarse como subproductos de lo más variado, ya sea directamente o mediante procesado para obtener determinadas sustancias de interés.

La diseñadora Christien Meindertsma, en un peculiar libro Pig05049 da cuenta de todos los usos, más de 187, que identificó para las distintas partes de un cerdo. Lo podéis ver en esta Charla Ted o en este vídeo.

Comencemos con la piel, que se utiliza directamente para hacer guantes, billeteras, zapatos, o parches. De ella se obtiene el colágeno que se utiliza para infinidad de usos en la industria alimentaria (gelatina, margarina sin grasa, golosinas...) o en la cosmética. Con sus cerdas se elaboran pinceles y brochas, y de ellas se obtiene L-cisteína que se utiliza en la industria alimentaria para ablandar el pan.
 

De los huesos se obtienen botones, pegamento, filtros de agua, esmalte para porcelana, harina que puede utilizarse como fertilizante, para elaborar un tipo de cemento celular, en los frenos de un tren o incluso como componente distribuidor de la pólvora en el interior de las balas.

Los ácidos grasos y la glicerina obtenidos de las partes grasas no se desperdician en absoluto, tienen destinos de lo más diverso: jabones, champú, crema anti arrugas, plásticos, ceras de colores, pinturas, velas, productos impermeabilizantes o incluso piensos o recompensas para mascotas. Forman parte incluso de la formulación de herbicidas e insecticidas.

¿Sabías que de las porciones de menor valor de la grasa del cerdo se obtiene biodiesel?

Este diagrama muestra solo una parte de esos usos. Fuente: 3tres3 

Del cerdo al hospital
 

Tradicionalmente a la carne de cerdo se le ha colgado el sambenito de ser poco saludable por su alto contenido en grasas, lo cual no es del todo cierto, ya que los cerdos son cada vez más magros, pero lo cierto es que este humilde animal contribuye más de lo que nos imaginamos a cuidar de nuestra salud.

 
El cerdo nos provee de insulina, heparina o trombina, de válvulas para el corazón o de las suturas que utilizan los cirujanos. Incluso para un colectivo que no cuida especialmente su salud, se han desarrollado cigarrillos que incluyen en el filtro componentes de la sangre del cerdo que retienen algunos compuestos peligrosos. 

Y, cómo no, todavía se investiga en su uso para trasplantes, ya que es un animal fácil de criar y que alcanza rápidamente el tamaño adecuado de los órganos. Según cuenta Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes, en los años noventa se comenzó a trabajar con cerdos modificados genéticamente cuyos órganos no fueran rechazados por el cuerpo humano, pero los resultados no convencieron. actualmente se intenta generar órganos a partir de células madre humanas en embriones de cerdo y que sean los propios animales los que lo "incuben". La verdad es que suena fuerte, pero puede ser una esperanza para mucha gente.

¿Sabías que los órganos de los cerdos son bastante similares a los humanos incluso en su funcional? El riñón del cerdo es el más parecido al del hombre.

El cerdo, un buen ejemplo de economía circular
 

¿Y qué es eso de la economía circular?. Se trata de un concepto económico muy relacionado con la sostenibilidad, y cuyo objetivo es que el valor de los productos, los materiales y los recursos (agua, energía,…) se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible, y que se reduzca al mínimo la generación de residuos. Busca implementar una nueva economía,  que cierra el ciclo de vida de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.

Considerando todo lo que hemos visto en esta entrada, es evidente que el cerdo se integra muy bien en esta nueva economía, ya que permite convertir partes de su cuerpo, que podrían considerarse residuos de la producción de carne, en productos de todo tipo, algunos de ellos muy valiosos. Eso sin contar con que el estiércol que genera a lo largo de su vida se utiliza para fertilizar el campo que le dará de comer, e incluso para producir energía que siga moviendo impulsando ese círculo.  
 

Otras entradas que te podrían interesar:

Si quieres saber más sobre cerdos, no te pierdas la entrada SUDAR COMO UN CERDO y CERDO IBÉRICO : DE LA DEHESA AL SUPERMERCADO.
 

Si te ha sorprendido las utilidades escondidas del cerdo, transgénico o no, quizás te interese esta entrada: TRANSGÉNICOS HASTA EN LA SOPA.

viernes, 20 de octubre de 2017

¿POR QUÉ ALGUNOS VEGANOS NO QUIEREN COMER HIGOS?


Porque si los higos son frutas, ¿qué problema hay?. Pues que hay un pequeño ser que le va a fastidiar el postre a los veganos y las veganas más recalcitrantes y desinformados y desinformadas. Pero para eso está el blog, para desvelar la intrincada vida sexual de algunas especies agrícolas y ganaderas (de hecho estoy pensando dedicarle una sección especial...se admiten sugerencias) y para que la gente, independientemente de la dieta que siga, compre informada y disfrute de los alimentos.
 

 

La avispilla de la higuera
 

Mucho antes de ser domesticadas por el hombre, hace unos 60 millones de años, las higueras silvestres y una familia de avispas diminutas, establecieron una íntima relación de mutua dependencia, en la que la higuera ofrecía un sitio inmejorable a la avispa para sacar adelante a su descendencia a cambio de que le ayudara con la polinización de sus flores. Si, la higuera tiene flores, las tiene metidas en un saco llamado sicono que acabará convirtiéndose en lo que todos conocemos como higo; en esta entrada te lo cuento

Se trata de un caso típico de simbiosis en el que ambas especies se benefician mutuamente, y evolucionan conjuntamente para asegurar el futuro de esa relación.  
¿Sabías que cada una las distintas especies de avispillas que forman la familia Agaonidae está especializada en polinizar una especie de higuera en concreto?
La Blastophaga psenes poliniza al higo común. Fuente: van Noort, S. & Rasplus, JY. 2017. Figweb: figs and fig wasps of the world. www.figweb.org (Accessed on <20-10-2017>).
 La curiosa relación entre higos y avispas 

¿Quieres saber en qué consiste? Pues presta atención porque no resulta fácil de explicar. A ver si lo consigo ayudándome de esta imagen.

Una imagen vale más que mil palabras.Texto traducido a continuación. Tomado de la Enciclopedia Británica.


¿Sabías que las flores de las higueras maduran en momentos diferentes para evitar la autopolinización?


(1). Una avispa hembra cubierta de polen, atraída por el olor que desprenden las flores femeninas, entra en el higo a través del ostiolo. Este es un agujerito muy pequeño, el bicho también lo es y está adaptado a hacerlo, aunque perderá las alas en el proceso.
 

(2). Dentro del higo encontrará flores masculinas cargadas de polen y flores femeninas. La avispa se dirige a las flores femeninas para poner los huevos en su interior utilizando su ovopositor (una especie de aguja que les sale del abdomen) y en el proceso poliniza el resto de flores femeninas con el polen, procedente de otro higo, que lleva pegado a su cuerpo.
 

(3). Las flores que recibieron los huevos de la avispa van desarrollando una estructura tipo agalla que protege a las larvas, mientras que las que recibieron polen formarán las futuras semillas. El futuro higo es generoso y aporta nutrientes para el desarrollo de las larvas y de las semillas.

(4). Llegado el momento las larvas comenzarán a salir de su cunita floral. Primero lo hacen los machos, a los que la naturaleza les ha dado un papel poco atractivo en esta historia. Pequeños, ciegos, sin alas, antenas o bonitos colores, su primera misión será encontrar a las hembras, a las que fecundan justo antes de salir del huevo. La segunda será cavar un agujerillo a través de la pared del higo para que puedan salir las chicas, ellos se quedarán dentro y morirán sin ver la luz (6).
 

(5). Las larvas femeninas, convertidas en avispas salen de su agalla unos días después, justo cuando maduran las flores masculinas. Salen al exterior provistas de antenas, alas y un sentido del olfato que les permitirá buscar nuevos higos receptivos. Van cargadas también con el polen de las flores masculinas que había en el interior de su higo-guardería (7). 


He aquí a una sufrida pareja que bien podria ser la protagonista de esta historia. La avispilla Pleistodontes imperialis asociada a la higuera australiana Ficus rubiginosa Como veis, son realmente pequeños. Tomado de aquí.
Una vez las hembras han polinizado las flores, se desencadena el proceso de maduración del higo: cambia de color y se hace atractivo para infinidad de animales que se alimentarán de el - aves, murciélagos, monos, ser humano - ayudando a la higuera a dispersar las semillas.
 

Todo este proceso, que dura de 3 a 20 semanas, se ha ido perfeccionando durante miles de años en higueras silvestres, muchas de ellas habitantes de la selva. Podéis verlo en este documental de la BBC.
 



¿Sabías que existen cerca de 755 especies de higueras en todo el mundo?

Higueras silvestres y domésticas

Dejemos de lado por un momento a las avispillas para centrarnos en las higueras, concretamente las de nuestro entorno mediterráneo:  Ficus carica y su parientes silvestres, Ficus carica caprificus también llamados cabrahígos, higueras machos o locas, principalmente porque dan frutos no comestibles.

Estas higueras presentan a lo largo del año tres tipos de inflorescencias: las mamas, los prohigos y los mamones. En ellas hay flores masculinas y dos tipos de flores femeninas: unas con de estilo (la parte alargada del órgano femenino) corto y otras de estilo largo. La diferencia de longitud entre los estilos es de un triste milímetro, lo suficiente para que la avispa llegue con su ovopositor al fondo de las flores y pueda dejar su puesta, o que no llegue y se limite a polinizarlas con el polen que lleva encima.
 

Si, ya sé que está en inglés, pero los dibujos ayudan bastante a entender este enredo de flores. style=estilo / male= masculino / female = femenino / caprifig = cabrahigo / edible fig= higo comestible.

Las avispillas pasan el invierno hibernando en el interior de las mamas. De ahí salen dispuestas a reproducirse y buscan los prohigos. En su interior ocurre el proceso que ya hemos descrito, y de él sale la hembra con sus huevos y cargadita de polen. Pueden entonces ocurrir dos cosas: que encuentre un mamón y continúe el ciclo en la higuera silvestre, o que encuentre un higo de higuera doméstica. 

Esta segunda posibilidad es la que menos le interesa a la avispa, ya que las higueras cultivadas hacen trampa, sólo tienen flores femeninas de estilo largo, justo las que serán polinizadas por la avispilla sin que esta obtenga nada a cambio.

Avispa entrando en un higo
Y es que el hombre parece empeñado en romper esta relación de milenios, ya que ha favorecido mediante su cultivo a las higueras "tramposas" y a las que pasan de las avispillas porque no las necesitan para nada. En concreto hay tres tipos de higueras cultivadas según su relación con las sufridas avispillas

 - Las higueras "turcas" o "griegas" (variedad Smirna o Zmir). Para que se desarrollen sus frutos necesitan de la presencia cercana de cabrahigos con su correspondiente legión de avispillas.
 

    Para asegurar la cosecha, el hombre cuelga de la higuera unas ramas de cabrahigo que con sus correspondientes flores. A esta práctica se llama cabrahigar o caprificación, y ya la practicaban los griegos, grandes aficionados a este fruto.

¿Sabías que los higos obtenidos por caprificación son más grandes, tienen una pulpa de color más intenso y están más sabrosos?. Por esta razón es importante conservar especímenes de cabrahigos como recurso fitogenético. 

Siconos de cabrahigo. Fuente: Joan Rallo/ El Mundo

 - Las higueras intermedias o de San Pedro, curiosamente no necesitan la ayuda de  las avispas polinizadoras para desarrollar las brevas, pero sí que la necesitan, al menos en algunas regiones, para obtener los higos.
 

 - Las higueras comunes o autofértiles, que son la inmensa mayoría de las variedades cultivadas. Son capaces de desarrollar el fruto sin necesidad de recurrir a la polinización, recurriendo a un truquillo ciertamente feminista de la naturaleza, la partenocarpia/partenogénesis. Algún día hablaré de él, pero quedaos con que explica por qué los plátanos no tienen semillas o porqué el rosal se te puede infestar de pulgones de un día para otro.

Estas higueras dependen del hombre para reproducirse, y este lo hace utilizando esquejes.

¿Con bicho o sin bicho?  

Los más avispados os habréis preguntado, ¿y qué pasa con la hembra una vez ha realizado su misión dentro del higo?, ¿vuelve a salir o me la estoy comiendo?. Pues ni una cosa ni la otra.  

Higo con avispas dentro. Tomado de esta página, que a su vez lo tomó de aquí.

Para todos aquellos preocupados por el destino de las avispillas, y sus larvas, termino la entrada explicando por qué podéis comer higos tranquilamente.
 

Efectivamente los higos turcos son la "tumba" de nuestras avispillas. Los machos no se libran, y las hembras tampoco. Una vez ha cumplido su misión no volverán a salir del higo porque la naturaleza lo ha previsto así; de hecho la hembra pierde las alas al entrar por el ostiolo porque realmente no volverá a necesitarlas. Pero nosotros no nos la comemos, porque antes lo hace el propio higo, que segrega una enzima proteolítica (que rompe las proteinas), la ficina, capaz de desintegrar a la pobrecilla avispa. Por si acaso, es habitual escaldar los higos de estas variedades para evitar sorpresas desagradables. 

Respecto a los higos autofértiles, en el hipotético caso de que apareciera una avispilla confundida procedente de un cabrahigo silvestre (que con el ritmo destructor de biodiversidad que llevamos resulta cada vez más difícil) y se metiera en el higo, la pobre correría la misma suerte.
 

Una vez aclarado tan fascinante asunto, ¡ buen provecho !.
 

Otras entradas que te podrían interesar:
 

DE HIGOS Y BREVAS (24/08/2017). Indispensable si quieres entender mejor el ciclo de la higuera. Y poder reconocer cuándo un higo está en su punto.

Y si eres de los que te gusta comprar la fruta en su punto, seguro que esta entrada te interesa: ABECEAGRARIO: MADURACION  

Lo he mencionado en el texto, y es un frutal que también tiene una historia interesante. La puedes descubrir en LA VIDA SECRETA DEL PLATANO
 

Esto del ciclo de la avispa y las flores de la higuera es un verdadero galimatías. Si te has quedado con ganas de más, tienes tiempo y sabes inglés, lo mismo esta página te acaba de aclarar el asunto.

jueves, 5 de octubre de 2017

DESCUBRE LAS CINCO DIFERENCIAS ENTRE UN COCHE Y UN TRACTOR

Entrada cortesía de Heliodoro Catalán, nuestro "vecino bloguero", autor de Mas que máquinas agrícolas. Nadie mejor que el para explicar cómo funcionan los tractores y otras máquinas del campo.
Ni es Maserati, ni tampoco Ferrari, pero vale lo mismo que ellos o incluso más... Estamos hablando de un moderno tractor agrícola.

Este es el tractor. Si nuestro new Holland se te queda pequeño puedes ver aquí algunas fotos de tractores muy, muy, muy grandes
El tractor agrícola es un gran desconocido. Muchos pensarán que como trabajan en el campo son vehículos muy grandes y muy pesados sin gran tecnología… Un gran error porque es cierto que son muy grandes y muy pesados, pero llevan tanta tecnología que abrumarían a cualquier coche de calle.


A lo mejor te gusta este vídeo en el cual se ve como periodistas de revistas especializadas de coche prueban un tractor y sus experiencias:


Lo mejor para que podamos comparar entre un coche y un tractor es elegir entre dos modelos convencionales.

Ni elegimos un Ferrari ni tampoco un súper tractor. Nos quedamos con dos modelos “de calle”, normales, sin grandes alardes. Lo que sería el tractor y el coche “familiar”, sin grandes lujos ni grandes potencias. Concretamente he elegido un Seat Ibiza Xcellence y un New Holland T5 ElectroCommand.

Y este es el coche.

1. El motor
 

Son muy diferentes, para empezar los combustibles. Mientras un coche suele llevar motor a gasolina, aunque también de gasoil, en cambio en el tractor solo se montan motores de gasoil.
 

Pero la gran diferencia está en el tamaño. El motor de un coche es muy pequeño comparado con el de un tractor, y sobre todo mucho menos pesado.
 

El motor del coche que hemos elegido cubica (eso es lo que cabe dentro de sus cilindros) 1 litro. Es decir, en cada uno de los cilindros que tiene el motor de este coche cabe un bote (o un botellín 25 cl) de refresco. Juntando el contenido de los cuatro cilindros llenarías una botella de litro.
 

En el caso del tractor elegido, su motor también tiene 4 cilindros, pero estos tienen un volumen de 3.4 l cada uno. Es decir casi 3,5 veces el motor del coche.
 

2. La potencia
 

La potencia es la fuerza de un motor. Los dos motores elegidos tienen casi la misma potencia pues el Ibiza posee 95 CV (caballos) de potencia y el tractor 99 CV. Sin embargo la potencia la usan para cosas muy diferentes.
Mientras que el tractor la usa para realizar diversos trabajos, como arar la tierra o llevar un remolque cargado de trigo, el coche la usa para ir muy rápido por la carretera.
 

3. La transmisión
 

La transmisión es el sistema del vehículo para llevar el movimiento desde el motor hasta las ruedas. Para los que conducimos coches no automáticos, cada vez que queremos cambiar de marcha pisamos el embrague y movemos la palanca de cambios. Para los no motorizados, justo esa palanca que va entre ambos asientos delanteros.
 

Mientras que en un coche lo normal es tener 4, 5 o 6 velocidades (verás que en carretera el conductor apenas toca esa palanca) en un tractor el número de velocidades es mucho mayor y además apenas no llevan palancas; los cambios se hacen con botones, porque hay tantas velocidades que con una palanca no se puede hacer.
 

Los mandos de un tractor antiguo son relativamente sencillos. Con una palanca situada a la izquierda se seleccionan marchas cortas (I), marchas largas (II) o marcha atrás (R). Con otra situada a la derecha se seleccionan las velocidades: las blancas para las marchas cortas y marcha atrás, y las amarillas para las marchas largas. Como veis, un tractor tiene más posibilidades.

Consola de mandos Command Arc de nuestro tractor. Ya la cosa se complica un poco. Fuente.
 
El Seat Ibiza lleva 5 velocidades hacia delante y 1 hacia atrás. El New Holland lleva ¡32 hacia delante y 32 hacia atrás! Seguro que te estás preguntando ¿y para qué tantas? Bueno pues no es porque el tractor corra mucho, todo lo contrario, lleva tantas velocidades porque para trabajar en el campo, según la labor que realices debes ir a una velocidad muy concreta. Por ejemplo, seleccionando la primera velocidad del grupo más corto, que es la velocidad o marcha más corta, la velocidad máxima que alcanzará el tractor, pisando el acelerador a fondo, son 0,28 km/h.
 

Luego la velocidad máxima del coche es de unos 150 km/h (aunque la ley no deja ir a más de 120 km/h por autopista) mientras que en el tractor la velocidad máxima es de 40 km/h
 

4. El peso
 

También aquí hay mucha diferencia. El tractor debe pesar mucho porque cuando más peso más poder tiene para tirar del remolque o del apero que lleve detrás. Fíjate en una cosa, un tractor tira más en función de lo que pese no en función de su potencia. Por eso un tractor es bueno que pese mucho, mientras que los ingenieros de coches se pasan meses pensando soluciones para que su coche pese cada vez menos. Por ejemplo, en un coche se usan los chasis de aluminio para aligerarlos, en cambio en un tractor se ponen contrapesos en el morro, en las ruedas… donde se puede para que pese más y más.
 

Fíjate que mientras el Ibiza solo pesa unos 900 kg, el tractor T5 tiene un peso mínimo de 4.550 kg pero el máximo es de 8000 kg
 

Los contrapesos son esa especie de pesas que lleva el tractor. Fuente: Twin's Farm
 
5. Las ruedas y los neumáticos
 

Quizá cuando miras un tractor lo que más te llama la atención es el tamaño de los neumáticos.
 

Para empezar el tractor tiene tracción en las 4 ruedas. Es decir las 4 ruedas reciben el movimiento del motor y tiran del tractor. En nuestro Seat Ibiza solo tienen movimiento las ruedas delanteras. Es decir si levantas el coche y lo dejas suspendido en el aire y aceleras verás como solo se mueven las ruedas delanteras, las traseras solo van arrastradas. En el tractor no ocurre así y se mueven las cuatro.
 

Además, los neumáticos de un coche suelen ser lisos, con un pequeño dibujo para eliminar el agua en el caso de que la calzada esté mojada. Los neumáticos de los tractores llevan unos tacos de goma que se hincan en el suelo para poder hacer más esfuerzo. Es como las botas de los futbolistas que juegan sobre césped. Si las has visto, verás que llevan clavos para agarrarse bien al césped y no escurrirse. Pues igual trabaja el neumático de un tractor.
 

Y sobre el tamaño ¡qué vamos a decir!, el neumático de un coche mide de diámetro cerca de medio metro y sin embargo el neumático trasero de un tractor medio como el nuestro T5 es tan alto como un hombre.

¿Y por qué vale tanto un tractor?
Pues porque es un producto con mucha tecnología. El tractor agrícola reúne actualmente tanta tecnología que abruma cuando el que lo observa es una persona ajena al mundo de la mecanización agraria.
El Seat Ibiza 1.0 TSI de 95 CV Xcellence cuesta 15.220€. Sin embargo el tractor New Holland T5 EC ronda los 48.000€, es decir 3,2 veces más que el coche o lo que es lo mismo por el valor de ese tractor te puedes comprar tres Ibizas y todavía te sobrarían 2.300 € para ti.

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Parece de ciencia ficción pero hoy en dia hay tractores que se conducen por vía satélite. Te lo cuento en DE TRACTORES Y SATÉLITES.