martes, 19 de noviembre de 2019

LA LEY DE LA CADENA ALIMENTARIA EXPLICADA CON EL CUENTO DE LA LECHERA

Seguro que muchos lectores conocen cuentos infantiles, en los que aparece un agricultor, mejor dicho un "campesino", que cultiva el campo o cuida a sus animales, obtiene su cosecha o sus productos, y va al mercado a venderlos. Y, mal que bien, vive de ello.

La fábula de la lechera de Samaniego, es un ejemplo estupendo, seguro que lo conocéis. Se trata de una campesina que va a vender leche al mercado, y en el camino va pensando qué hará con el dinero que obtenga: comprará huevos que se transformarán en pollitos, los venderá y con el dinero que saque comprará un cerdo que engordará para venderlo y comprarse una vaca y un ternero. Se emociona tanto con su optimista plan de inversión - los moralistas lo llaman ambición - que al ponerse a brincar se le cae el cántaro, que se hace añicos al igual que sus sueños. 


 

Pues bien, me ha dado por pensar cómo sería el cuento de la lechera en la actualidad. Y me temo que se parece bien poco al de Samaniego. Cierto es que para producir hay que arriesgarse, invertir, gastar dinero para luego obtener un beneficio, de esto saben bien los agricultores y ganaderos actuales: semillas, abono, maquinaria, productos fitosanitarios, agua, pienso, veterinario...La diferencia con el cuento, es que como el beneficio que sacan a cada cántara de leche (kilo de trigo, tomates o lo que se te ocurra) es muy pequeño, tienen que producir grandes cantidades para poder vivir de ello, lo cual es arriesgado ya que para producir mucho también hay que invertir mucho. Con poquito que bajen los ingresos, como los gastos son los mismos (en el mejor de los casos), la rentabilidad desaparece.
 

Volvamos al cuento. Pongamos que la lechera, con todos sus sueños llega al mercado y se acerca a su único cliente, ese que le espera todos los días para comprarle toda su mercancía. Al dueño del puesto le va muy bien el negocio, así que como se le han subido los humos a la cabeza le plantea lo siguiente a la lechera:

 —"A partir de ahora yo recogeré la leche todos los días, como siempre, pero te pagaré cuando considere". 


— "peero, ¿y cuándo será eso?"


—"Pues en dos, tres meses, no se...cuando me venga bien"


—"Eso para mí es un inconveniente, mi vaca tiene que comer pienso todos los días y si no cobro no podré comprárselo, ¿me pagarás más entonces para compensar ese esfuerzo?"


—"jajaja, ¡qué va!. Esa leche luego se la vendo al de la posada, y en función de lo que me pague el, ya veré a cuánto te la pago a ti".


—"¿Pero me garantizas que me vas a comprar la leche que te traiga? Porque si encima de endeudarme con el que me trae el pienso, luego no voy a cobrar...Por lo menos un contrato de permanencia o algo".  


—"Bueno, si quieres..., pero lo cumpliré cuando me apetezca".


 — "Entonces, estoy vendida", dice la lechera. A lo que el comprador le contesta, "Es lo que hay. Si no te gustan mis condiciones, búscate a otro (si es que puedes, jejeje; esto lo dice en voz muy bajita)". "Y date prisa, añade, porque tengo gente al otro lado de la frontera dispuesta a venderme su leche más barata".


— "¿Te refieres a los del reino de Másur? .¡ Pero si ellos no producen la leche como dice nuestro rey que ha de hacerse !, a mi me cuesta mucho hacerlo según las normas, ¡no es justo!" replicó la lechera cada vez más indignada.
 

—"Ya. Pero el rey quiere establecer alianzas con los vecinos, hasta piensa casar a su hija con el heredero, así que ha pensado en hacer unas cuantas excepciones a sus propias normas para favorecerles. A mí me viene estupendamente, ¿para qué te voy a engañar?".—"Así que, esto es lo que hay, lo tomas o lo dejas", zanjó el dueño del puesto.
 

La lechera, muy enfadada se dio la vuelta murmurando, —"brrrrr, en buena hora no hice caso a mi madre, tú que eres joven y bella hazte cortesana, me decía...¿estaré a tiempo de cambiar?".
 

Esta situación, que puede recordar al típico cuento con villanos malos malísimos y gente humilde pero buena luchando por sobrevivir, en ocasiones se replica hoy en día en las relaciones entre agricultores y ganaderos, industria y distribución. Sin que los consumidores nos enteremos de nada; nosotros con comprar bueno, bonito y barato ya tenemos de sobra.

Para evitarlo surgió la Ley de la Cadena Alimentaria (llamada oficialmente Ley 12/2013 de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria), con el noble objetivo de reducir el desequilibrio en las relaciones comerciales entre los diferentes “operadores” (la lechera, el dueño del puesto y el de la posada, en nuestro caso), sancionar las prácticas comerciales abusivas, y ya que estamos, poner un poco de orden en el patio.
 

Es una ley "de buen rollo" que establece un modelo mixto de actuación. Por una parte establece lo que debe hacerse y lo que está prohibido: obliga a formalizar un contrato, a cumplirlo por ambas partes lógicamente, a pagar en un plazo determinado, a asegurar que cuando se celebración subastas electrónicas, estas sean transparentes, y unas cuantas cosas más; salvo la venta a pérdidas, algo incomprensible para varias organizaciones agrarias. Para asegurar el cumplimento de estas normas establece un régimen sancionador (es decir, multas por portarse mal) y lo que es más importante crea la figura de organismo público encargado de vigilar y aplicar su cumplimiento, que es la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA). Por si esta agencia no llegara a todo, no pasa nada, la lay prevé mecanismos de autorregulación, en forma de un Código de Buenas Prácticas Mercantiles (u otros que surjan) y un Observatorio de la Cadena Alimentaria.

Pero como una cosa es hacer las leyes y otra es lograr que efectivamente se cumplan, hoy mismo tenemos a los agricultores del sector hortofrutícola andaluz en huelga por razones similares a las que hicieron a mi lechera imaginaria replantearse su profesión.



Tomate cherry creciendo en un invernadero almeriense

Así que, colorín colorado, esta fábula parece que no se ha acabado.

lunes, 11 de noviembre de 2019

ABECEAGRARIO: ROTOEMPACADORA


 

¿Que qué es eso? ahora mismo lo explico. Vas a alucinar con la tecnología que existe en el campo.
 

Si eres observador y te gusta mirar por la ventanilla cuando viajas, es posible que hayas visto pacas de paja, de las prismáticas rectangulares de toda la vida, dispersas por el campo o agrupadas en montones bien ordenaditos y más altos que una casa. Quizás las pacas que hayáis eran cilíndricas e incluso lo mismo estaban cubiertas por plástico de color blanco.
 

Pareciera como si un gigante dejó sus nubes de golosina (malvaviscos o esponjitas) tiradas por el campo. Fuente.

¿Qué es una empacadora y para qué sirve?


Estos paquetitos tan apañados los hace una máquina que normalmente va arrastrada y accionada por el tractor, llamada empacadora. Tal como nos cuenta nuestro amigo Helio, experto en maquinaria, en esta entrada, una empacadora trabaja sobre restos de poda, corte o cosecha, los cuales estaban previamente dispuestos en un cordón sobre el suelo. Su función es la de recoger y empaquetar la hierba seca o húmeda, o la paja, formando pacas con un peso y unas dimensiones que, además de ser uniformes, hagan fácil y eficiente su manejo y transporte. Y es que no cuesta el mismo trabajo formar montículos en el prado o cargar carros enteros de paja o hierba suelta y luego acarrearlos a donde haga falta. Quien ha dado de comer a ganado en el campo bien sabe lo prácticas que son las pacas.





Foto antigua de un carro adaptado para cargar paja. A la base se le colocaban las varas verticales altas, donde iba enganchada una red destinada a contener la carga.


Hay empacadoras de varios tipos, y normalmente se clasifican por el tamaño y forma de la paca. Para hacer las típicas pacas que muchos tenemos en mente, esas pequeñas que se utilizan en decorados, de forma prismática y poco peso (15 - 30 kg) se utilizan empacadoras convencionales. Para obtener pacas entre 300 y hasta 1.200 kg, se recurre a macroempacadoras cuando la paca es prismática o rotoempacadoras, en el caso de que sean cilíndricas. A estas últimas le dedicamos la entrada, ya que se utilizan cada vez más y tienen un funcionamiento muy curioso.


Nos cuenta Helio, que "por zonas, Asturias, Galicia, Cantabria y Cataluña prefieren las rotoempacadoras; en Castilla-La Mancha y el Valle del Ebro se decantan por la macroempacadora; y en Castilla y León la demanda está casi dividida entre rotoempacadoras y macroempacadoras, aunque con tendencia a la primera".


Fuente: Imagen de Anemone123 en Pixabay
 
¿Cómo funciona una rotoempacadora?
 
Básicamente, se trata de un apero que, al circular por encima del cordón de paja o hierba, lo introduce en su interior gracias a un "recogedor de dedos" (la denominación en inglés, pick-up, no mola tanto). En la cámara se va enrollando y comprimiendo el material hasta formar un gran cilindro. Esto se puede hacer mediante tres sistemas distintos, pero creo que no me voy a meter en explicaciones teniendo unos estupendos videos de youtube como este de John Deere o este otro de Massey. 



En este caso, el diámetro de la cámara donde entra el material aumenta a medida que este va entrando. De esta manera la presión sobre el material vegetal se mantiene constante mientras se forma la paca.

 

En empacadoras con cámara de diámetro fijo, la presión sobre la hierba o paja va aumentando progresivamente hasta que la cámara queda completamente llena, de esta manera el material se comprime de una manera más irregular, siendo mayor la presión en las capas exteriores.Fuente: Ministerio de Agricultura

Una vez formada se recubre con una red plástica, o se ata con cuerdas, para que mantenga su forma y es expulsada al exterior. A veces, cuando se quiere lograr cierto efecto de ensilado o se quiere proteger las pacas de los elementos meteorológicos, estas se forran con una lámina de plástico consigue un cierre hermético de la paca, dando lugar a esa especie de nubes de golosina gigante.

Para forrar las pacas con estas láminas se utiliza una envolvedora, asociada a la empacadora. Este video nos muestra una maquina que está formando a la vez dos pacas y envolviendo una tercera. ¡ Nada menos !. Esto es posible porque dispone de  una cámara de diámetro fijo-variable: en una primera parte el llenado es fijo y en la segunda variable.
 


 


Si no te crees que eso exista, en este otro video puedes ver una empacadora - embaladora real haciendo la tarea.
empacadora y embaladora en campo

 Ah, y en inglés a las rotoempacadoras se las denomina, round balers.



Otras entradas que te podrían interesar:
 

En todas estas entradas hemos hablado de maquinaria agrícola. Y concretamente en TRACTORES PARA DUMMIES  puedes ver una empacadora "enganchada" o más bien "conectada" a un tractor. Muy aconsejable.

DESCUBRE LAS CINCO DIFERENCIAS ENTRE UN COCHE Y UN TRACTOR

MÁS DIFERENCIAS ENTRE COCHES Y TRACTORES

jueves, 31 de octubre de 2019

CRISANTEMOS Y PIOJOS, UNA CURIOSA RELACIÓN


Unas bonitas flores de crisantemo. Fuente: John Ruter, University of Georgia, Bugwood.org

Qué mejor día que el de Todos los Santos para hablar de crisantemos, ¿no? . La pobre flor carga con el sambenito de estar relacionada con difuntos y adornos en los cementerios. Y aunque no es de mis favoritas, como siempre, acabo encontrando curiosidades que tienen mucho que ver con la agricultura.

Realmente el protagonista de esta entrada no va a ser el típico crisantemo vistoso y colorido, sino uno más bien sencillito, tanto que muchos dirían que es una margarita del campo. Hablamos del piretro o pelitre de Dalmacia (Chrysanthemum cinerariaefolium, también llamado Tanacetum cinerariifolium) una planta utilizada desde antiguo por su efecto insecticida.


El piretro es una planta de hoja perenne de la familia de las compuestas, como las margaritas o el girasol. Fuente: Whitney Cranshaw, Colorado State University, Bugwood.org

Las peores enemigas de los insectos, las piretrinas.

De esta planta, y de algunas parientes suyas (C.coronarium C. marshalii) se obtienen las piretrinas, que son compuestos naturales con propiedades insecticidas que se usan a menudo en insecticidas domésticos y en antiparasitários externos para controlar las pulgas, garrapatas,etc. que afectan a mascotas y ganado.

Realmente, se llama piretrinas a un grupo de seis ésteres: Piretrina I y II (los más importantes), Cinerina I y II, así como Jasmolina I y II. Son, o más bien eran, de uso común en agricultura como producto fitosanitario por su potente efecto insecticida (actúa con gran velocidad causando parálisis), por su efecto repelente en concentraciones bajas y por su amplio espectro de acción, que permite utilizarlo para combatir gran variedad de insectos.

Otra importante cualidad de las piretrinas es que se descomponen rápidamente con la luz solar; no queda rastro de ellas entre las 24 y 48 horas tras el tratamiento y se degradan en formas inocuas. Por esta razón, por su baja toxicidad para mamíferos y aves y por su origen natural se considera una sustancia activa idónea para su uso en agricultura ecológica. 


Del piretro solo interesan las flores centrales, las que no tienen pétalo. Estas flores una vez recolectadas, secadas y pulverizadas, se someten a un proceso extractivo del que se obtiene aceite de pelitre. Este será posteriormente refinado para obtener un producto con una calidad estándar. Fuente: Seipasa (en su web puedes consultar una serie de entradas dedicadas a este biopesticida)

Pero, ojo, recurrir a las piretrinas también tiene sus inconvenientes. Dado que se descomponen con mucha facilidad, a menudo es necesario aplicarlas varias para obtener el efecto deseado. Y si se aplica en exceso o de manera incorrecta, puede afectar a insectos útiles para los cultivos (recordemos que tiene un amplio espectro) y a los peces, para los que esta sustancia es dañina.



Y sus descendientes sintéticos, los piretroides


Quizás para fumigar un sótano o el interior de un almacén, para eliminar cucarachas, las piretrinas puedan ser efectivas. Pero los cultivos en campo abierto, presentan un problemilla: están expuestos a la luz y la lluvia. Y suelen ser extensos, por lo que no suele compensar aplicar un producto más caro y varias veces.

Por esta razón en 1949 se comenzaron a sintetizar los piretroides. Aunque su estructura química es muy parecida a las piretrinas, son generalmente más tóxicos para insectos, peces y mamíferos, y permanecen por más tiempo en el ambiente que su antecesor natural. Su principal ventaja es que las últimas generaciones de estas sustancias son más resistentes a la luz solar y más efectivas a dosis bajas, por lo que los efectos negativos se pueden controlar mejor.

¿Sabías que se han desarrollado más de 1.000 piretroides sintéticos?

Y por fin desvelamos la relación que abre esta entrada - aunque seguro que algún avispado ya lo sospechaba: la permetrina, una de las sustancias que habitualmente se utiliza en los tratamientos antipiojos, es un piretroide de segunda generación.

Algunos datos curiosos sobre el piretro

El cultivo y los usos del pelitre o piretro para luchar contra los insectos se remonta a la antigüedad. Aunque parece ser de origen chino, se asocia con los Balcanes y Dalmacia, ya que en esta zona era habitual su cultivo. Por ejemplo, según escritos del siglo XIX, algunas poblaciones del Cáucaso utilizaban insecticidas vegetales obtenidos a partir de flores molidas de Chrysanthemum.

¿Sabías que durante las guerras napoleónicas se utilizaron preparados en base a piretrinas para librarse de las pulgas?

Aunque el piretro se cultivó inicialmente de forma comercial en Japón y Yugoslavia, actualmente procede de países del este de África, Australia y China. Esta especie requiere bajas temperaturas y alta radiación solar, condiciones que se dan particularmente en zonas altas, como las que existen en Kenia.  Este país fue el primer productor mundial de piretro durante prácticamente todo el siglo XX. Poco a poco ha ido perdiendo el control y actualmente ha sido adelantado por otros países, Australia (concretamente el estado de Tasmania  ), China, Ruanda y Tanzania.



Un granjero recolecta piretro en Nakuru (Kenia). Los botones florales se van formando a lo largo de 9 meses, por lo que la cosecha es continua y tradicionalmente ha sido manual, una de las razones por la que este producto es caro. Fuente.

Así que, no os sorprenderá descubrir la paradoja que descubre un blog amigo, CulturAgriculturE, para cultivar este producto fitosanitario utilizado en la producción ecológica de la UE (y supongo que en Norteamérica) en muchos casos se utilizan productos prohibidos desde hace tiempo. Al margen del hecho de que tenga que viajar esa barbaridad de kilómetros, pero eso ya es rizar el rizo.


¿ Sabías que en España se cultivo el piretro a principios del siglo XX ? Concretamente en Huesca, Tarragona y Granada. También se fabricaron productos en base a piretrinas, incluso mezclados con DDT para complementar su acción. Lo cuentan aquí.  



Otras entradas que te podrían interesar

ABECEAGRARIO: FLOR

PRODUCTOS ECOLOGICOS, ¿POR QUE SON MÁS CAROS?

miércoles, 23 de octubre de 2019

LAS ENSALADAS DE BOLSA, ¿CÓMO SE HACEN?

Para recolectar la verdura de tu sopa minestrone, alguien ha tenido que doblar el espinazo. Fuente: Grupo Citrus

La ensalada mixta hace tiempo que fue destronada. La lechuga romana, también llamada "oreja de mulo" esa grandota que dominaba el panorama lechuguil hace no tanto, ahora ocupa una esquinita en los murales refrigerados del supermercado. Y es que todavía permanecen algunos restos de esa ola gastronómica que nos hizo pensar que la típica ensalada de lechuga tomate y cebolla era "demasiado simple". Como ahora la gracia está en mezclar lechugas de distintos colores y formas, han llegado las ensaladas de bolsa para facilitarnos la tarea: listas para coger y consumir, ofreciendo la cantidad necesaria de lechugas y otras hojas siempre tiernas y con muchas combinaciones donde elegir.
 
Pues bien, detrás de algo tan simple como pueda parecer una ensalada de bolsa está el trabajo de profesionales muy distintos: el desarrollador de variedades vegetales, los agricultores y trabajadores del campo que las cultivan, cuidan y recogen, los que diseñan la maquinaria para recoger las lechugas y procesarlas en tiempo record, los que garantizan la calidad e higiene en todo el proceso....como para que una foto de una rana dentro de un paquete arruine todo ese esfuerzo colectivo.
 
Y es que, hace no mucho, Miguel Angel Lurueña (de Gominolas de petróleo) escribió una entrada para Eroski hablando precisamente de esta posibilidad, y de las medidas que existen para evitarlo. Pero como yo también llevaba tiempo queriendo explicar cómo se hacen las ensaladas de bolsa, pues voy a intentar complementar esa información. Que no se diga que en Internet no hay información de la buena.  


La cuarta gama, ¿qué es eso?
 

Si os digo que las ensaladas de bolsa son un típico producto de cuarta gama, ¿a qué pensáis que me refiero? Es más simple de lo que suena y os lo voy a contar para que podáis presumir de culturilla agroalimentaria.
 

Se entiende por "Cuarta gama" el procesado de hortalizas y frutas frescas limpias, troceadas y envasadas para su consumo. El producto mantiene sus propiedades naturales y frescas. Eso sí, tiene una fecha de caducidad alrededor de 7 a 10 días.
 

Los alimentos más frecuentes en la cuarta gama son verduras de hoja (lechugas, espinacas, acelgas), hortalizas para sopa, frutas, etc. La oferta se está abriendo, y de qué manera, al mundo de las hortalizas mini (tomates cherry, zanahorias baby, pepino, rabanitos...) como opciones de aperitivo saludable.
 

Entonces, si hay una cuarta gama, ¿existirá una primera, segunda y tercera?. Efectivamente. La primera gama son los productos hortofrutícolas recolectados y distribuidos en fresco desde su origen. La segunda gama son las conservas, productos sometidos a un proceso de esterilización y envasado hermético que permite conservarlo durante años. La tercera gama son los productos congelados, sometidos a -18ºC y de caducidad media.
 

Como el mundo de la alimentación ha seguido evolucionando hoy tenemos ya una quinta gama : hortalizas frescas que han sufrido un tratamiento térmico menos agresivo que la esterilización y por tanto tienen una vida útil menor, de unos tres meses en condiciones de refrigeración. Las mazorcas de maíz o la remolacha cocida son dos ejemplos conocidos. Se habla incluso de una sexta gama, que correspondería a los productos deshidratados o liofilizados, como las setas secas o los preparados para hacerte un rissoto.
 

Pero volvamos de nuevo a nuestras verduras frescas y envasadas. Aunque realmente nos hablaremos de lechugas, así en genérico, porque nos centraremos en ellas.
 


El proceso de elaboración de una ensalada de bolsa

Desde su recolección, los distintos tipos de lechuga son tratados de manera rápida y delicada a la vez, para que lleguen en las mejores condiciones posibles a manos del consumidor. Esto se traduce por ejemplo en que las hojas tengan un color, una textura y un sabor atractivos, que la vida útil del producto sea la mayor posible e incluso, que conserven un alto contenido en elementos saludables.
 

¿ Sabías que los tres pilares de la calidad en productos de "cuarta gama" son la calidad de la materia prima, el no romper la cadena de frío y la fecha de caducidad del producto?
 

Para asegurar esa calidad se cuidan varios aspectos: la elección de las variedades a cultivar, las condiciones climáticas y el manejo del cultivo, el grado de madurez en la recolección, los métodos y la forma de cosechar las verduras y por último, la manipulación y tratamiento del producto en las plantas de envasado. Vamos a ver por qué es importante cada cosa.
 

En primer lugar hay que seleccionar la materia prima básica, las distintas variedades de hortalizas de hoja. Tenemos lechugas (Lactuca sativa) acogolladas como la clásica romana, los cogollos, la Iceberg o las Batavia y Trocadero, algo más "exclusivas". Las hay también de hojas sueltas, las típicas hoja de roble verde o roja y los Lollo rosso y verde. Para ensaladas no pueden faltar las escarolas (Chicorium endivia), la achicoria o radicchio (Chichorium intybus), los canónigos (Valerianella locusta) y la rúcula (Eruca sativa). Terminamos con las espinacas (Spinacia oleracea), que se han incorporado al mundo de las ensaladas y las humildes acelgas (Beta vulgaris).




 ¿Sabías que la endivia es una variedad de escarola?


Este semillero de lechuguitas iba para el huerto, pero bien podría haberse convertido en una ensalada de esas en plan "gourmet", pero casero.
 
De todas estas especies se suelen seleccionar variedades atractivas al consumidor, pero también que sean capaces de adaptarse a una metodología de cultivo, y sobre todo de cosecha un tanto particular. En este tipo de productos, la recolección es un paso muy importante, que se hará de manera mecánica o manual en función del tipo de cultivo: manual para piezas grandes - lechugas, acelgas, escarolas...- y mecánica para las hojas pequeñas (que en el fondo son los brotes tiernos de algunas variedades). 

Muchas de las verduras de hoja se cultivan en caballones, ¿os acordáis de qué eran?.  Fuente: Florette 

Sin embargo, las verduras destinadas a brote tierno se suelen cultivar en invernaderos cada vez más tecnificados. Fuente: Primaflor
 
Pero, ¿cómo recolectar miles y miles de hojas de una sola vez sin que apenas se dañen?. La recolección de las típicas hojas enteras (espinacas, hoja de roble, lollos, canónigos, también llamadas en la industria "baby leaf") se realiza con una maquinaria especializada que recuerda a una cuchilla de afeitar. En este caso, las variedades utilizadas deben ser resistentes, ya que este tipo de recolección, por muy desarrollada que esté, es inevitable que provoque lesiones en las hojas (que pueden provocar la pérdida de agua y de valor comercial) y se incorporen cuerpos extraños como tierra, piedras, restos de otras plantas, etc.


Para la cosecha mecánica se utilizan artilugios como este. Fuente

Una vez cosechados, lo ideal es transportar las lechugas lo más rápido a la planta de selección y envasado. Para ello, la mejor opción es situar estas plantas cerca de campos de cultivo, y obviamente tener plantas en distintos puntos de la geografía para disminuir el tiempo (y el coste) de transporte. Por tanto, podemos afirmar que las ensaladas de bolsa son productos de cercanía.
 

Aunque se transportan en camiones refrigerados, se puede decir que en cuanto las lechugas entran en la planta, llegan a los dominios del frío. Lo primero que se hace es pre-enfriar el producto utilizando distintas técnicas en función del tipo de verdura, para que llegue a los 5 - 4ºC. A continuación se pesa (es importante saber la cantidad de producto que entra y la que se pierde) y se lleva a cabo un control de calidad inicial. Los lotes de lechugas que pasan dicho examen se almacenan, de manera que la línea de producción esté siempre abastecida de los distintos tipos de lechuga con los que trabaja la planta.
 

Para hacer esa ensalada que te vas a comer, alguien ha pasado mucho frio.