viernes, 12 de julio de 2019

DE MELOCOTONES, NECTARINAS Y PARAGUAYAS

En una entrada anterior hablamos del origen del melocotón, dejamos claro que las paraguayas y las nectarinas no son más que melocotones mutados hace miles de años, y nos entretuvimos en investigar el porqué de sus nombres. Pero a lo mejor os quedásteis con ganas de más, por ejemplo de saber cuál es el mejor momento para comprar melocotones, y por qué a veces no saben a gran cosa. Así que vamos a ello.

La genética del melocotón es muy agradecida y ha permitido desarrollar muchas variedades distintas, para satisfacer a más gente durante más tiempo. Aprovecho para felicitar a la cadena Ahorra Más, donde tomé la foto, por su esfuerzo en informar bien sobre la fruta y la verdura que venden, ya que la etiqueta original suele estar a la vista y la información de los carteles suele estar completa y correcta.


 

Melocotones para todos los gustos y lugares
 

El melocotonero es una de las especies frutales con mayor difusión del mundo y con la gama más amplia de variedades. Como comenté en la entrada anterior, la mayoría proceden de EEUU, donde se desarrollaron para responder a las necesidades de su mercado (muy productivas, frutos grandes, carne amarilla y blanda para consumir en fresco y dura para conservas). Pero, además de intentar satisfacer la demanda, también se tienen en cuenta otros aspectos agronómicos (necesidad de horas-frio, floración y maduración temprana o tardía). Actualmente aparecen nuevas variedades todos los años, que permiten a los agricultores disponer de árboles capaces de adaptarse a nuevos ambientes (que esto del cambio climático no es ninguna tontería) y alargar la temporada.
 

¿Sabías que existen más de 2.000 variedades de melocotón?

Pero no os asustéis, que se puede hacer un resumen rápido. Para que os hagáis una idea, las variedades modernas de melocotón se clasifican en tres grupos en función del color y la firmeza de su carne, de si esta se encuentra unida o no al hueso central, de la textura de su piel y de la forma del fruto. 
 

En primer lugar tenemos a los melocotones de carne dura, a los que muchos llaman duraznos, o "tipo pavía". Es el grupo más importante en nuestro país, aunque va perdiendo peso frente a otros tipos, y se caracterizan por tener la pulpa amarilla, dura y pegada al hueso central. Según van madurando la carne se ablanda un poco, pero mantiene una textura firme que permite su transporte y manejo sin que pierda calidad. Además, la mayoría de estas variedades tienen doble aptitud, es decir, valen para consumir en fresco o como conserva. Los he citado primero, pero son los últimos que llegan al mercado ya que suelen ser de maduración tardía.
 

Los melocotones pertenecientes a la DOP «Melocotón de Calanda» proceden exclusivamente de la variedad autóctona de la zona, conocida popularmente como "Amarillo tardío". Para evitar que el fruto sea dañado por la mosca de la fruta y que se caiga antes de tiempo, se introducen uno a uno en bolsas durante junio y agosto, cuando aún están en el árbol. Los verdaderos melocotones de Calanda se comercializan desde mediados de Septiembre hasta finales del mes de Octubre, si alguien pretende vendértelos antes de esa fecha, desconfía. Fuente
 
En segundo lugar tenemos a los melocotones de carne blanda, normalmente separada del hueso, y en los que predomina la carne amarilla aunque también los hay de carne blanquecina. En este grupo hay muchas variedades que necesitan pocas horas-frio y normalmente son de maduración precoz o muy precoz. La mayoría de estas variedades se han desarrollado en EEUU (California y Florida), y están sujetas a "royalties", es decir que el agricultor que quiera cultivarlas tiene que pagar un buen dinero por adquirir la licencia para ello. Afortunadamente hay centros de investigación y empresas de viveros que están desarrollando variedades mejor adaptadas a las necesidades del agricultor español.
 

La mayoría de las nectarinas son de carne blanda, al igual que los paraguayos. La variedad "Big Top", muy apreciada para consumo en fresco, es una de las variedades de media estación más cultivadas en España.Fuente: Pixabay.
 
Las nectarinas y los paraguayos son variantes del melocotón originadas por mutaciones en melocotoneros cultivados hace miles de años en China, su país de origen. También se han mejorado genéticamente y hoy en día están comiendo terreno a los melocotones por motivos agronómicos (se pueden cultivar en zonas con pocas horas -frio y aguantan mejor la manipulación), económicos (ser los primeros de la temporada supone una ventaja competitiva) y de cara al consumidor (es algo distinto, igual de sabroso o más que el melocotón y más fácil de consumir).

 

Comprar melocotones en España
 

Nuestro país es un gran productor de melocotones, nectarinas y paraguayos. No en vano el melocotón y la nectarina suponen más de 75% de la producción de fruta dulce en España y somos el cuarto productor mundial de melocotones. El primero es China, para variar, seguido a gran distancia por el trío Italia - EEUU - España.  

Precisamente el melocotón está desplazando a frutales como la manzana, ya que se apaña mejor en las condiciones de luz y calor que reinan en nuestras latitudes. El problema es que, de un tiempo a esta parte, en España nos sobran los melocotones. En parte por las barreras a la exportación (el famoso veto ruso), por el exceso de producción y por la caída del consumo doméstico, el caso es que los agricultores se las ven y las desean para poder vender sus cosechas a precios razonables.

¿Sabías que el municipio murciano de Cieza es el mayor productor de melocotones de Europa?

Las flores nacen sobre las ramas antes de que aparezcan las hojas. Son además muy distintas en cuanto a tamaño y color según la variedad. Así, la combinación de variedades en una zona da lugar a paisajes de gran belleza durante la época de la floración. De esta manera el melocotonero es una importante fuente de ingresos en el medio rural...y no solo por la fruta que produce. Fuente.
 
A pesar de que no nos faltan melocotones tanto en cantidad como variedad, el caso es que cada vez consumimos menos. En parte es porque cada vez consumimos menos fruta en general, y aunque suene a excusa, yo personalmente creo que cada vez es más difícil encontrar fruta realmente sabrosa en el mercado. Vale que nos estamos acostumbrando a sabores artificialmente dulces pero yo creo que determinadas prácticas agrícolas y de la distribución tienen también algo que ver en este asunto. Muchos estudios señalan que este descenso en el consumo se debe a que los frutos no acaban de mantener un nivel de calidad constante: generalmente su carne es demasiado firme y no alcanzan la madurez óptima. La mejora de variedades realizada en las últimas dos décadas, que buscaba frutos de mayor color y calibre ha favorecido que estos se recojan antes de tiempo, con un punto de madurez que no satisface a los consumidores, pero que evita pérdidas por sobremadurez en toda la cadena de valor. 

El melocotón tiene además otro problema, y es que las cámaras no le van bien del todo y por tanto no se puede almacenar para controlar la oferta. Tras la recolección pueden mantenerse en cámaras de atmósfera controlada hasta que llegan al punto de venta. Pero si pasan demasiados días en las cámaras a temperaturas inadecuadas, aparecen los daños por frío: la carne adquiere un tono pardo en su interior, pierde sabor y la capacidad de seguir madurando. Síntomas que, sin no existe un buen control a lo largo de la cadena de valor, acaban dando la cara en la mesa del consumidor, lo cual afecta negativamente a todo el sector.

 

Encontrar EL MELOCOTÓN perfecto

Pero no todo está perdido. Quiero terminar la entrada compartiendo algunos consejillos que ayuden a comprar unos buenos melocotones, nectarinas o paraguayos.
 

En primer lugar, fijarse en la etiqueta o directamente preguntar al frutero. En España se cultivan variedades como para estar disfrutando de ellos desde mayo hasta octubre, lo cual no está nada mal. Simplemente hay que acordarse de lo siguiente para saber lo que se puede pedir en cada momento:
- Las variedades ultraprecoces, que comienzan a salir a mediados o finales de abril, casi no las vamos a catar porque se van todas al norte de Europa, que es donde se pagan bien.
- Tanto las ultraprecoces como las precoces, que llegan al mercado en mayo, proceden de Valencia, Andalucía occidental, Almería y Murcia. Lo normal es que sean  variedades de carne blanda tipo ‘americano’.
- Ya avanzada la estación entran Cataluña, Aragón, La` Rioja, Navarra, Andalucía Oriental (excepto Almería), Extremadura y Castilla La-Mancha. Ya comienzan a predominar los melocotones de carne dura, aunque las variedades americanas seguirán presentes durante un tiempo. 
- Ya con el otoño a las puertas, a partir de mediados de septiembre la producción de melocotonero se basa solamente en variedades autóctonas que se cultivan en Cataluña (Lérida) y Aragón, como es el famoso melocotón de Calanda. Estas variedades forman parte de un patrimonio genético propio que es muy importante conservar.
 

El paraguayo representa actualmente el 11% de la producción de melocotón en España. Se cultivan sobre todo en Cataluña, Aragón y Murcia. Fuente: hexe_babajaga en Pixabay
 
¿ Sabías que los melocotones empiezan a madurar por el extremo del pedúnculo y a lo largo del surco o sutura y siguen desarrollando sabor después de cosechados?.
 

En segundo lugar, es importante recordar que se trata de una fruta climatérica, es decir que es capaz de madurar fuera del árbol, y que una vez llega a su "clímax" el deterioro es muy rápido. Lo ideal sería es encontrar melocotones que han pasado en el árbol el mayor tiempo posible, y no tardar mucho tiempo en consumirlos; algo muy difícil de conseguir cuando la rutina diaria casi obliga a comprar en grandes superficies para muchos días. 

Yo, la verdad no me corto en acercar la nariz y aspirar fuerte, si me llega ese aroma tan característico del melocotón, no me lo pienso dos veces: dos kilos para la saca, que una no sabe cuándo volverá a tener la misma suerte. Otros detalle útil es el color, si los quieres para "ya" evita los que muestren tonos verdes, ya que hasta que no viren al amarillo no estarán listos para ser consumidos. En casa conviene mantenerlos a temperatura ambiente para que terminen de madurar, y una vez ya maduros, si no queremos que se estropeen demasiado rápido hay que guardarlos en la nevera, pero separados de otras frutas.
 

De todas maneras, repito, no hay mayor placer que tomarse un melocotón recién comprado, justo en su punto. Casi casi del árbol a la boca. Hay que buscarlos, pero cuando los encuentres comprobarás que habrá merecido la pena.
 

Suelo tener más suerte en mercados y mercadillos que en tiendas más grandes. Pero nunca se sabe dónde puede aparecer "EL MELOCOTÓN".Imagen de skeeze en Pixabay

¿Sabías que el distintivo sabor aromático de los melocotones y nectarinos se debe a unos compuestos químicos llamados lactonas, que también son responsables del aroma del coco?


Otras entradas que te podrían interesar:
 

La entrada anterior a la que hago referencia es esta: COSAS QUE NO SABÍAS SOBRE EL MELOCOTÓN

Conocer cómo maduran las distintas frutas es algo muy interesante a la hora de planificar la compra. Si quieres saber más, lee esta entrada. ABECEAGRARIO: MADURACIÓN
 

Si te has quedado con más ganas de aprender sobre frutas veraniegas pásate por DE CEREZAS Y PICOTAS  o por DE MELONES Y SANDÍAS

viernes, 5 de julio de 2019

¿CÓMO FUNCIONA UNA COSECHADORA?




 


Con el verano llega el momento de la cosecha, y tras la cosecha normalmente vienen las fiestas patronales, que antiguamente celebraban el fruto de todo el trabajo, francamente duro, que se había realizado durante el año para obtener la cosecha. Hoy en día, las diversas máquinas han liberado al agricultor y al jornalero de la parte dura de los trabajos agrícolas pero las fiestas de los pueblos ahí siguen para todo el que quiera disfrutarlas, así que se puede decir que hemos salido ganando, ¿no?.



La faena de siega era una actividad agotadora que comenzaba entre San Juan (24 de junio) y San Pedro (29 de junio), en la que no había domingos ni jornadas de descanso ya que había que poner el grano a buen recaudo antes de que las tormentas y el granizo echaran la cosecha a perder. Según cuentan en la página de donde procede la foto, hace un siglo, tener una tonelada de trigo en el almacén, costaba 28 jornales, pero no como los de ahora: de sol a sol, 12 horas de trabajo con calor, polvo, sudor y tábanos.

Hoy en día, para esta labor se utilizan las cosechadoras, impresionantes máquinas capaces de llevar a cabo simultáneamente varios pasos de la cosecha de diversos productos agrícolas. Existen distintos tipos de cosechadoras según el producto a recoger, ya que no es lo mismo recoger cereal, patatas, algodón o aceitunas, pero en esta entrada nos vamos a centrar en las cosechadoras diseñadas para cosechar semillas pequeñas como las de los cereales, legumbres o colza. 


En inglés a este tipo de cosechadoras se les denomina "combine" porque combinan en una sola máquina varias operaciones: cortar y recoger la mies, separar el grano de la paja, cribar el grano y esparcir la paja.

 

La cuchilla de afeitar de los campos
 


 

Normalmente es como describimos estas máquinas a los más peques en nuestras actividades en colegios, pero aquí vamos a explicar con algo más de detalle cómo funcionan.
 

En primer lugar, al igual que las maquinillas de afeitar eléctricas, una cosechadora puede cambiar de cabezal para cosechar distintos productos. Los dos más fáciles de distinguir son los de cereales pequeños y los de maíz (recuerda que el maíz es un cereal) o girasol. Desde la cabina, el conductor puede regular la altura de corte en función del tipo de cultivo y del terreno en que se esté trabajando. Si el terreno está en pendiente el cabezal (o incluso la máquina entera) se adaptará al relieve.
 

Las plantas con tallos altos y gruesos necesitan otro tipo de cabezal.  Este es que se utiliza para cosechar maíz.


Cuando la máquina se traslada de una parcela a otra el cabezal va montado en un remolque que arrastra la propia cosechadora. Fuente: Claas
 
Los cabezales están diseñados para cortar la planta y dirigirla al interior de la máquina. La planta entera entra por el alimentador hacia el interior de la máquina, allí se encontrará con un sistema de limpieza que mueve las plantas para eliminar grandes impurezas (piedrecillas por ejemplo) en una primera fase y recoger los granos que se van soltando en una segunda fase. Los granos pasan a varias cribas que van eliminando pequeñas impurezas, hasta que queda el grano prácticamente limpio; esto es muy importante porque determina en parte la calidad de la cosecha. Los granos ya limpios son conducidos a la tolva de almacenamiento situada en la parte superior de la cosechadora, y según suben distintos sensores detectan aspectos como la calidad del grano, el rendimiento de cada zona o directamente el nivel de llenado de la tolva. Toda esta información la ve el conductor en su cabina, de manera que se pueda coordinar con los tractores que recogerán el trigo en remolques. Las cosechadoras más modernas integran toda la información y la asocian a coordenadas GPS de manera que se pueden hacer mapas que ilustran con detalle las zonas con distintos rendimientos dentro de una parcela. 

También pueden coordinarse con los tractores de manera automática para que estos circulen a su lado y así se pueda traspasar el grano desde la tolva al remolque. Esto se hace mediante otro tornillo sinfin cubierto por un largo tubo que se despliega cuando ambas máquinas están en marcha.
 



  
El resto de la planta, es decir la paja, es conducido a la parte trasera de la cosechadora. Allí podrá picarse en trozos pequeños de manera que se disperse por el suelo de la parcela sirviendo de abono y protección del suelo. También puede eliminarse sin picar, dejando montones alineados por los pasarán por encima las empacadoras para formar pacas de paja; pero eso ya lo contaremos en otra entrada si quereis.

Partes de una cosechadora moderna:

miércoles, 19 de junio de 2019

COSAS QUE NO SABÍAS SOBRE EL MELOCOTÓN

Toda la vida poniendo la nectarina como ejemplo de híbrido de melocotón con ciruela y resulta que no, acabo de descubrir que es una variante del melocotón. Como es bueno reconocer los errores propios y además estamos entrando en la temporada de mi fruta favorita, toca hablar de esta sabrosa familia, que también incluye a los paraguayos. Se pueden contar muchas cosas del melocotón, así que vamos a empezar por el origen de la fruta y de sus nombres, que ya con eso da para una entrada. 


 

Una breve presentación

El melocotón es el fruto, obviamente, del melocotonero. Es un árbol pequeño y no muy frondoso, de la familia de las Rosáceas. A este grupo pertenecen muchos otros frutales ( almendro, manzano, cerezos, ciruelo, etc.) es la planta de la fresa, y cómo no, el rosal.

El fruto es lo que los botánicos llaman una drupa, es decir un fruto con pulpa carnosa con un hueso duro en el centro como las aceitunas, las cerezas o las ciruelas. Está dividido por una hendidura que le da su forma característica y, aunque todos lo asociamos con esa fruta peluda, redonda, y amarilla o anaranjada con tonalidades rojizas, aunque se trata de una fruta de la que existen muchas variedades. 


La historia del melocotón

A pesar de su nombre en latín (Prunus persica), el melocotón no procede de Persia, sino de China central, cuyo cultivo se conoce desde hace más de 3.000 años atrás.

En China, el melocotón es un símbolo de larga vida e inmortalidad y constituyen un motivo habitual en el arte y la decoración. Por ejemplo, en este tapiz de seda se representa a Dongfang Shuo (154–93 B.C.), un personaje histórico famoso por su sabiduría y sentido del humor, robando los melocotones mágicos del huerto de la Reina Madre del Oeste (Xiwangmu) con los que consiguió volverse inmortal. Fuente.

Unos dicen que llegó a Persia gracias a los soldados de Alejandro Magno, allá por el 330 a.C. Otros que a través de las rutas comerciales que venían de oriente. El caso es que al principio los griegos y los romanos, dos pueblos que cultivaron ampliamente el melocotonero, lo llamaban fruta pérsica. Los romanos en concreto lo llamaban "malum persicum", y del apellido se ha derivado el nombre de esta fruta en varias lenguas: pêssego en portugués, préssec en catalán, pesca en italiano, piersici en rumano o pêche en francés (que se transforma en peach en inglés). En castellano nos queda el albérchigo, una palabra transformada por el árabe, que en algunos lugares utilizan para designar a una variedad de melocotón o al albaricoque en algunas provincias andaluzas.

Entonces, ¿de dónde viene la palabra melocotón? Pues, según nos cuenta la RAE del lat. malum cotonium, el 'membrillo' para los romanos , ya que antiguamente se utilizaba el tronco de esta especie para injertar las distintas variedades del melocotonero.

En muchos países sudamericanos a los melocotones en general se les llama duraznos. Es posible que el nombre proceda de un grupo de variedades de carne más dura, de maduración más tardía y de las cuales tenemos representantes "autóctonos" en nuestro país (y no es descabellado pensar que fueron las primeras en viajar a América).

Durante la Edad Media su cultivo se extendió por toda Europa, los españoles lo llevamos a América y algunos de sus descendientes todavía permanecen allí. Aunque en el siglo XIX ya existían cultivos importantes, no es hasta principios del XX cuando se inicia la hibridación y selección de variedades a partir de semillas que se utilizaron en cultivos comerciales gracias a la generalización del injerto.
A partir de los años 60, con la introducción de variedades desarrolladas en EEUU (pero con ejemplares traídos desde China) es cuando comienza la verdadera expansión de este cultivo en España.

¿Sabías que la primera fruta que se comió en la luna fue un melocotón?


¿De dónde vienen los paraguayos?

Los paraguayos o paraguayas, chatos o melocotones tomateros, son el resultado de una mutación espontánea que sufrió el melocotonero hace miles de años, dando como resultado a la subespecie Prunus persica var. platicarpa que producía frutos planos. Posteriormente, y ya de manera intencionada se han desarrollado las platerinas, un híbrido de paraguayo con nectarina que da lugar a un fruto plano y de piel lisa, que por cierto son una marca registrada por un vivero español.


Variedad de platerina desarrollada por los Viveros Provedo.

¿ Sabías que en inglés los paraguayos (la fruta, obviamente) son también conocidos como "doughnut peach" porque su forma recuerda a los populares donuts ?.

Entonces, ¿por qué se llaman paraguayos si vienen de la otra punta del mundo?. Pues siento deciros que no tengo ni la más remota idea; no he encontrado ninguna pista ni explicación (lo más cercano son unos dulces bolivianos que tienen un aspecto similar y el mismo nombre). Así que si alguien lo sabe, por favor que lo cuente en los comentarios.

 ¿ Sabías que los paraguayos o chatos proceden también de China, donde se cultivaban hace alrededor de 2.500 años y reciben el nombre de «Pan Tao» que significa "melocotón misterioso" ?.


La dulce y lampiña nectarina

Con la nectarina ocurre exactamente lo mismo, se trata de una mutación espontánea que hizo a los melocotones perder esa pelusa que los cubre y que muchas personas encuentran tan desagradable. Por lo tanto, las nectarinas no tienen nada que ver con las ciruelas.


La mutaciones pueden ser algo de lo más natural...y regalarnos delicias como las nectarinas. Son producidas por una subespecie del melocotonero, el nectarino, cuyo nombre científico es Prunus persica var. nectarina.

jueves, 23 de mayo de 2019

ABECEAGRARIO: NEMATODO

Con la N vienen unos bichitos que estoy segura que a muchos les parecerán asquerosos, pero que tienen mucha relación con la agricultura, la ganadería y la alimentación.

La palabra nematodo procede de dos palabras de origen griego: "nematos" que significa hilo y "eidos", que significa forma. Es decir, son animales con forma de hilo. De hecho son seres muy simples, descritos por los científicos que los estudian como un tubo (el canal alimentario) dentro de otro tubo (el bicho en sí).Fuente:
Jonathan D. Eisenback, Virginia Polytechnic Institute and State University, Bugwood.org

Simplificando muchísimo, los nematodos son gusanos, pero aunque pudieran recordar por su forma no tienen nada que ver con las lombrices de tierra o las larvas de insectos.  
Los nematodos son los animales multicelulares más numerosos en la tierra. Hay casi 20.000 especies descritas dentro del filo de los Nematodos (un filo o división es un gran grupo de seres vivos con una serie de características básicas similares, como pueden ser los moluscos, los artrópodos o los vertebrados)

¿Sabías que un puñado de tierra contiene millares de especies de estos gusanos de tamaño microscópico.?

Los nematodos son gusanos de tamaño milimétrico que viven en el suelo y el agua (ríos y mares). La mayoría son de vida libre y se alimentan de microorganismos (bacterias, hongos), materia orgánica del suelo e incluso de otros nematodos. Pero también los hay parásitos de plantas y animales, que en muchos casos causan graves daños en los cultivos y el ganado. Aun siendo consciente de la injusticia, me centraré en estos últimos.

 

Nematodos que parasitan animales (y lógicamente al hombre también).
 

En este grupo están por ejemplo las típicas "lombrices" que salen en las heces, esas con las que se asusta de manera infundada a los niños que toman muchas chuches. Los hay de diversos tipos, adaptados a vivir y alimentarse en diversas partes del cuerpo: intestino, músculos, ganglios linfáticos...en fin, no sigo. Seguro que conocéis al famoso Anisakis, o el caso reciente de la familia que sufrió una intoxicación alimentaria por triquinosis, por saltarse el análisis veterinario que es obligatorio para realizar matanzas caseras.


Ilustración antigua (Owen, 1835), que muestra las lombrices de triquinela enquistadas en un músculo. Pinchad aquí si queréis mas información, o fotos más realistas.

La presencia de estos parásitos en animales se controla periódicamente y de una manera sencilla mediante productos desparasitadores. Los que tengan perros y gatos en casa, y los ganaderos obviamente, lo sabrán por experiencia. 

 

Nematodos que parasitan plantas (y por tanto a diversos cultivos).

¿Sabéis que también existen nematodos especializados en parasitar plantas? Los denominamos fitoparásitos o fitopatógenos, ya que causan un daño considerable a la planta, llegando a reducir o acabar con la producción de muchos cultivos
 

He aquí una lombricilla joven de Meloidogyne incognita penetrando en la raíz de una tomatera. Foto de William Wergin and Richard Sayre, coloreada por Stephen Ausmus. USDA-ARS

Este grupo de nematodos se caracteriza por tener un órgano denominado “estilete”, similar a las agujas huecas de las jeringuillas, con el que atraviesan el tejido de la raíz y se alimentan directamente de los vasos conductores o de otros tejidos de la planta. También estos bichillos muestran diversas formas de organizarse la vida: los que entran en completamente en la raíz (endoparásitos), los que meten sólo la cabeza o simplemente el estilete (ectoparásitos).
 

Y aquí otro nematodo con el estilete listo para atacar. Fuente

Los nematodos sedentarios son endoparásitos que pasan la mayor parte de su ciclo de vida dentro de las raíces que han infectado. Algunos de ellos son importantes parásitos de plantas cultivadas, como son los nematodos agalladores (Meloidogyne spp) y los formadores de quistes (Heterodera spp y Globodera spp).

 

Agallas en las raíces de soja causadas por Meloidogyne spp. Al ser organismos que viven en el suelo no siempre es fácil distinguir sus fechorías a primera vista. Aparte de los daños en raíces, la presencia de nematodos se suele manifestar como rodales irregulares, de forma circular o elipsoidal, de plantas que apenas han crecido. Fuente: Edward Sikora, Auburn University, Bugwood.org.

Aquí se puede ver la diferencia entre una planta de patata sana (la grande de la izquierda) y una afectada por Globodera rostochiensis, el nematodo dorado de la patata (la canija de la derecha). Fuente: Christopher Hogger, Swiss Federal Research Station for Agroecology and Agriculture, Bugwood.org


Los daños que provocan los nematodos en las plantas son muy variados: agallas en las raíces, menor crecimiento de estas y de la planta en general, las hojas se vuelven amarillas, los brotes tardan en salir, los frutos adelantan o retardan su maduración. Todos estos síntomas a veces se confunden con situaciones de estrés que sufren las plantas.

Dependiendo del grado de infestación los daños se traducirán en una bajada del rendimiento o en grandes pérdidas. Para controlar su presencia en el suelo existen diversos métodos, cada uno con sus ventajas e inconvenientes: medidas preventivas (barbechos, rotación de cultivos, selección de variedades resistentes), solarización, adición de materia orgánica, encharcamiento, alelopatía, uso de productos fitosanitarios nematicidas e incluso lucha biológica (mediante hongos que parasitan a estos parásitos).

¿Sabías que según diversas estimaciones los nematodos parásitos de plantas reducen la producción agrícola mundial entre un 12% y un 20%.?


Nematodos beneficiosos para el hombre

Pues sí, los hay, son los nematodos entomopatógenos. Y se utilizan como agentes de lucha biológica frente a insectos plaga. Este grupo de nematodos tienen bacterias en el esófago, que son transmitidas a los insectos al agarrarse a ellos, causándoles la muerte.



Larva "asesinada" por la mordedura letal de Heterorhabditis bacteriophora, junto a otras dos que no corrieron tan mala suerte. Fuente: Whitney Cranshaw, Colorado State University, Bugwood.org

¿Sabías que el nematodo Caenorhabditis elegans fue el primer organismo de cuyo genoma se obtuvo un mapa completo.? Este bichito, simple y milimétrico, se ha utilizado como modelo de estudio en biología, especialmente en genética del desarrollo.



En inglés tenemos nematode que vale para cualquiera, eelworm (gusano con forma de anguila) o roundworm (gusano redondeado para los áscaris). A los agalladores les llaman "root knot" y a los que forman quistes "cyst nematodes".


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