viernes, 26 de mayo de 2017

ES LA AGRICULTURA, ESTÚPIDOS

Quizás algunos conoceréis la famosa expresión "The economy, stupid" que acuñó James Carville, durante la campaña electoral de Bill Clinton contra George Bush padre en 1992, y que por extensión se utiliza para referirse a cuestiones que se consideran esenciales: la industria, la educación, el déficit....

Creo que si hiciera una encuesta informal a mi alrededor preguntando sobre los sectores que aportan más dinero a nuestro país, todo el mundo apuntaría sin dudarlo al turismo, quizás la fabricación de coches, y lo mismo saldrían algunas marcas famosas de ropa o telefonía que sabemos están presentes en otros países.


Pero muy posiblemente ni se nos pasaría por la cabeza la agricultura o la ganadería. Al fin y al cabo, en 2015, estos sectores junto con la silvicultura y la pesca aportaban nada más que un 2.3 % al PIB, y empleaban tan solo al 4.1 % de la población activa. Cuatro gatos, vamos.
 

¿ Sabías que España es el primer exportador de naranjas del mundo para consumo en fresco?.
 Pero resulta que estos cuatro gatos producen alimentos de una gran calidad. En parte por razones puramente geográficas, también porque aún mantenemos variedades vegetales y razas ganaderas que dan productos de gran calidad y sobre todo por la profesionalidad de muchos agricultores y ganaderos, que hacen su trabajo según el Modelo Europeo de Producción, para obtener alimentos sanos y seguros, respetando el medio ambiente y garantizando el bienestar animal.

Es más, algo tendrán nuestros productos agroalimentarios (los pesqueros incluidos) que se disputan el segundo puesto en exportaciones con la industria automovilística. Y por si fuera poco, llevan creciendo desde hace una década, incluso a pesar la crisis económica que hemos sufrido estos últimos años - o quizás debido a ella -, por lo que han contribuido de una manera importante a equilibrar la balanza económica.
Balanza comercial agroalimentaria en 2015. ¡ Por fin salen las cuentas en algo !. Fuente.

¿Quién dijo que exportar fuera fácil?
 

Ofrecer productos con altos estándares de calidad es imprescindible para vender en la Unión Europea, que es nuestro principal comprador, pero también hay que ser competitivo en precio y moverse continuamente para ampliar la cartera de clientes.
 

Surtimos de fruta y verdura frescas y variadas durante una parte importante del año a otros países de la Unión Europea (Francia, Alemania, Italia, Portugal y Reino Unido). El problema es que esa calidad se paga cada vez peor; los consumidores franceses, alemanes o ingleses tampoco atan los perros con longanizas y, como nosotros, acaban haciendo la compra donde les aseguran mejores precios que la competencia. 

En el Reino Unido se pirran por el brécol murciano.
Fuente: Liliana Fuchs/ Directo al Paladar.

Los productores españoles también han tenido que aguantar las injustas e infundadas acusaciones de provocar problemas sanitarios bien gordos, como ocurrió con la crisis de los pepinos en Alemania en junio de 2011. O que medios de comunicación sensacionalistas británicos les echen la culpa de estar “almacenando fruta y verdura", mientras que los pobres consumidores británicos tenían las lechugas racionadas. Y todo por un inoportuno temporal de frio que afectó al sur de Europa el pasado invierno y que puso en evidencia ciertos fallos de funcionamiento de las cadenas de distribución.
Estampa de un supermercado inglés durante el "lettucegate". (Trad. "Lechuga iceberg, máximo dos por cliente"). Tiene delito, UNA lechuga por casi euro y medio. Fuente: Sarah Morton.
A esto le sumamos el auge de las corrientes nacionalistas que, cómo no, también se han instalado en el mundo alimentario. En Francia, aparte de ser muy suyos a la hora de comer, miran hacia otro lado cuando algunos agricultores asaltan los camiones cargados de fruta, verdura o vino español. Los alemanes tiran de su huerta en cuanto pueden. Y ya veremos qué ocurre con el dichoso Bréxit. 

El nacionalismo lo impregna todo. Tomado del blog de David del Pino.
 
Y es que los vaivenes de la política internacional a veces complican mucho el trabajo de los exportadores . La crisis de Ucrania por ejemplo; Rusia mete las narices en Ucrania, cosa que no gusta a la UE que responde imponiendo sanciones varias a Rusia, la cual corresponde a su vez prohibiendo la importación de productos agroalimentarios europeos. Considerando que España es el segundo productor de carne de cerdo de la UE y el cuarto mundial, la pérdida del mercado ruso ha hecho que nos sobren cerdos por todos lados. Así que ahí andan las asociaciones de productores intentando colocarlos en otro lugar, por ejemplo en China, aunque ya produzca cerdo y además al gusto del consumidor oriental.

Lo que ha costado poder vender cerdo ibérico en EEUU.

Lo de Trump es un caso aparte que seguro acaba afectándonos directa o indirectamente. Como ha cerrado a los mexicanos las puertas del mercado estadounidense, estos han ido a fijarse en el mercado musulmán para vender su carne. Precisamente ahora que estaban creciendo nuestras exportaciones de vacas y ovejas vivas para ser sacrificadas siguiendo el rito Halal en países como Líbano, Libia o Argelia. Por tanto habrá que seguir siendo competitivos. Por cierto, uno de los factores de competitividad es precisamente la sanidad animal, es decir verse libre de enfermedades como la brucelosis o la tuberculosis, de ahí las medidas tan drásticas en forma de vaciados sanitarios que acaban saliendo en la prensa.
 

Pero, a pesar de todo, ahí están agricultores y ganaderos, en la brecha contribuyendo cada día a día desde el olivar, la granja, la viña, los campos de naranjos y los invernaderos a construir una "Marca España" cada vez más sabrosa y a generar un dinero muy necesario para equilibrar las cuentas patrias.

Por cierto ¿ sabías que España es incluso líder en la producción de opiáceos legales, justo por detrás de Australia?.

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viernes, 12 de mayo de 2017

CENCERROS, EL CARRILLÓN DEL CAMPO

Mira este video y escucha el sonido. Un paisaje sonoro tremendamente evocador y me temo que cada vez más extraño para mucha gente. Producido por un humilde objeto que, aunque no lo creáis, desde 2015 está considerado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.



Y es que aunque suelo hablar más de ganadería moderna, - y las pulseras de actividad para vacas por ejemplo - de vez en cuando me gusta recordar usos y costumbres que aún forman parte de nuestro patrimonio cultural. 


¿Qué es un cencerro?


Según la RAE, una "campana pequeña y cilíndrica, tosca por lo común, hecha con chapa de hierro o de cobre, que se usa para el ganado y suele atarse al pescuezo de las reses".
 Los hay de diferentes tamaños, formas y sonidos, según el animal que los vaya a llevar. Eso sin contar con que cada región tiene sus variantes con sus respectivos nombres. 

Cecerro de carnero. Fuente: Museo de agricultura de Torremocha del Jarama.
Un cencerro es mucho más que una chapa de hierro moldeada con un martillo para darle forma de campana. Necesita pasar por el horno, junto con unas pequeñas láminas de cobre o estaño, que al fundirse recubren la pieza y le dan su sonoridad característica. En este vídeo lo explican muy bien. 

Obviamente, para que suene el cencerro hay que colocarle el badajo. Elaborado con maderas duras, como la encina o la retama blanca, aunque también los hay de hueso, cuerno o incluso de plástico los más modernos.
 

La última tarea es el afinado, en el que se da a cada cencerro su sonido característico con unos certeros martillazos. El conjunto de cencerros que lleva un rebaño entero se llama alambre, y si el afinador hace bien su trabajo el resultado sonoro se parece más a un carrillón que a una cacerolada.
¿Sabías que los cencerros también se afinan?

Clases de cencerros

Los hay de muchas clases, en función de su tamaño, forma y grosor de la chapa. Estos tres factores influyen en el sonido final. A mayor tamaño y chapa más gruesa el sonido es más grave y se oye con más facilidad a larga distancias.


Los hay pequeñitos, las esquilas, para tener controlados a los perros de caza.
 

Los de ovejas y cabras son pequeños o medianos, dependiendo de si el animal que lo ejerce de guía o es una más del rebaño. Pueden ser cencerros o cencerras, changarros, esquilas, o trucos.
 

 Los cencerros para ovejas son más estrechos por abajo; así suenan con más facilidad y compensa el hecho de que la oveja se mueva menos. Como las cabras son  más movidas llevan cencerros de boca ancha, parecidos a los de las vacas. Fuente: Cencerrería Los Tres Golpes 
Los cencerros del ganado mayor, vacas y caballos, suelen ser más grandes, sobre todo si el portador es el encargado de guiar a sus congéneres. Los cabestros de las plazas de toros o las yeguas o mulas que van delante de una recua suelen llevar arrancaderas o zumbas. Los cañones, piquetes y cencerros son progresivamente más pequeños. 

Cabestros o mansos con sus zumbas al cuello
¿Para qué se utiliza?
El sonido del cencerro permite al ganadero localizar a sus animales, lo cual resulta especialmente útil cuando estos pastan en fincas grandes o en terrenos escarpados.
 También le sirve para identificar a sus animales, gracias al sonido distintivo de cada cencerro. Algo muy importante durante la transhumancia, en el que se mezclan rebaños de diferentes dueños. Cada uno sabe por dónde anda su oveja o su vaca guía por el sonido del cencerro.

Los cencerros también permiten a los animales localizarse entre ellos. Cuentan en este artículo como antiguamente, cuando se aproximaba la celebración de una feria ganadera, en los cortijos se acostumbraba a los animales que iban a ser vendidos al sonido de una zumba que portaba una yegua mansa y experimentada, la "madrina". De esta manera, a pesar del jaleo, los animales no se perdían, les bastaba con oir el gran cencerro de la madrina para permanecer junto a los suyos.

Mi suegro le pone el cencerro a las vacas con más malas pulgas, de esta manera el resto puede oirlas cuando se acercan y así evitar problemas.
Dichos y refranes en torno al cencerro
Todos conocemos y seguro que hemos usado la expresión, "estar como un cencerro", para referirnos a alguien que le falta un tornillo, está chiflado o majareta. 
¿Y si os digo que fulanito estuvo desviando fondos "a cencerros tapados"? Esta expresión, que da a entender que algo se hace callada y cautelosamente, tiene su origen en la costumbre de rellenar los cencerros con hierbas o barro, para que no sonaran cuando el ganado entraba a comer en sementeras o pastos ajenos, donde no serían bien recibidos.

A los aficionados al cine de Pedro Almodóvar seguro que les suena eso de "estar como vaca sin cencerro" , que es lo que le pasaba a Chus Lampreave y Marisa Paredes en "La flor de mi secreto", estaban desorientadas, inseguras, sin saber qué hacer o a donde ir.

Sin salir del mundo rural, antiguamente en muchos pueblos existía la costumbre de “dar la cencerrada” en la que se incordiaba en su noche de bodas a las parejas con gran diferencia de edad o a viudos y viudas que volvían a casarse. 

Tampoco faltan los refranes: “a buey viejo, cencerro nuevo”, "El buey sin cencerro, piérdese presto" o “Amor, tos y dinero llevan cencerro”, o "Échate al cuello un cencerro y te seguirá todo el pueblo". Os animo a explicar su significado en los comentarios.
 

También, cómo no, hay adivinanzas, que pienso hacerle a los niños en cuanto llevemos el Proyecto Conocer a los coles, a ver qué ocurre.
 

Adivina, adivinanza,
 va al monte y no come;
 va al río y no bebe
y con el cántico, se mantiene.

Tamaño como un pepino,
 da voces por el camino
¿qué es?.


¿A que no os imaginabais que un simple cencerro diera para tanto?.
 

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jueves, 27 de abril de 2017

QUE NO TE ENGAÑEN, NO TODO EL MAÍZ ES IGUAL

Hace poco recordaba con unos amigos una anécdota de mis veranos en el pueblo. Ya se me había pasado la ilusión de ser granjera, pero la afición por cosechar lo que fuera todavía la mantenía.
 

Un familiar plantaba maíz para complementar la alimentación de sus vacas de leche, y mis primas y yo le birlamos unas cuantas mazorcas. Nadie nos avisó que se trataba de maíz forrajero, y que no nos iba a servir de gran cosa. O a lo mejor lo hicieron, pero seguramente éramos preadolescentes y no quisimos hacerles caso. Intentamos hacer palomitas con ellas y salieron algunas, sosas como ella solas y tras quemar la mayoría de los granos.
 

Reconocedlo, ¿a cuántos de vosotros no os hubiera pasado lo mismo? Y es que siendo sincera, antes de meterme en esto de la divulgación agraria no era consciente de que existen variedades de maíz muy distintas entre sí, cada una apta para un uso distinto. Y de eso va esta entrada, para que, si se presenta la ocasión, no hagáis el panoli como yo lo hice. 

Seguramente no hay una planta en el mundo más versátil que el maíz. Se aprovecha casi toda ella para los usos más diversos. Fuente


Los distintos tipos de maíz que existen varian en la composición de su endospermo . También cambia la forma o el color del grano. Fuente.
 
Cada tipo de maíz tiene organizado el endospermo a su manera, y eso condiciona sus distintos usos.(Hard= depósito de almidon duro o vítreo)(Soft= depósitos de almidón blandos o harinosos)

Maíz dentado (Zea mays indentata) (Dent corn)


Se utiliza para alimentar al ganado y a las personas. Tiene también infinidad de usos industriales. 

Su grano es normalmente de color amarillo o blanco. Tiene el almidón dispuesto en dos depósitos distintos: duro o córneo en los laterales y blando o harinoso hacia el centro. Al secarse el grano el depósito blando colapsa y se forma la característica hendidura que le da nombre.
 



En Europa y Norteamérica se utiliza sobre todo para alimentación animal. El grano seco, molido o no, se incorpora a los piensos. La planta entera, con las mazorcas ya formadas pero aún verde, se fermenta en ensilados para aprovechar al máximo todos los nutrientes. 

Pero también se utiliza muchísimo en las más diversas industrias: interviene o está presente en la fabricación de alimentos (seguro que os suena el almidón modificado de maíz o el sirope o jarabe de glucosa-fructosa), en medicamentos (aspirinas o antibióticos), en bebidas alcohólicas, en papeles, adhesivos, tejidos, plásticos biodegradables, y como no, en la producción de biodiesel.
 

¿Sabías que el maíz en sus diversas formas es un ingrediente de más de 3.000 productos del supermercado?

Maíz harinoso (Z.m. amylacea )(Soft corn) 

Produce harina con la que se elaboran alimentos horneados, muy populares en algunos países.

Su grano prácticamente solo tiene depósitos de almidón blandos, por lo que una vez seco se puede moler con facilidad. Normalmente es blanco, pero también existen variedades de otros colores como el azul.
 

Foto: Óscar Palacios Velarde / Biodiversidad mexicana.

Maíz dulce (Z. m. saccharata) (Sweet corn)


Este maíz debe su dulzor a su mayor contenido en azúcares naturales que el resto de variedades: un 10% frente al 4% del maiz dentado. Aún así, se ha de consumir en estado inmaduro, cuando los granos están todavía tiernos y no ha comenzado la conversión de azúcar en almidón. 

Lo consumimos enlatado, congelado, cocido o incluso en fresco en su propia mazorca. En este caso y teniendo en cuenta que casi la mitad del azúcar se puede convertir en almidón en sólo 24 horas tras ser recolectado, ¡¡ tienes que buscarlos muy frescos !!. 



Maíz vítreo o córneo (Z.m indurata) (Flint corn)

Tiene usos similares al maíz dentado, especialmente los destinados al consumo humano. Por ejemplo, según nos cuenta el catálogo online de una casa de semillas, los granos de esta variedad se destinan a la fabricación de cereales de desayuno de alta calidad. 

Se cultiva sobre todo en Centro y Sudamérica. También se lo conoce como maíz indio y se utiliza incluso para decorar, ya que posee granos de distintos colores. El grano es liso y redondeado, prácticamente sólo tiene reservas de almidón duro y la capa que lo protege (el pericarpio) es bastante gruesa.
 

Fuente: Sam Fentress, CC BY-SA 2.0/ Wikimedia.

 

Maíz para palomitas (Z. m. everta) (Pop corn)
 

Se considera una subvariedad del vítreo de gran antigüedad.  Se cree que lo de calentar los granos hasta que explotaran fue el primer método de cocción del maíz para aztecas, incas y tribus norteamericanas.
 

El grano tiene unas densas reservas de almidón duro rodeadas por un grueso pericarpio. Cuando se calientan los granos, la humedad presente en su interior se expande creando tal presión (siete a diez veces mayor que la atmosfera exterior) que acaba reventando la cubierta. El almidón se gelatiniza y al enfriarse toma su característico aspecto y color.
 

Los granos de maíz de palomitas son pequeños y redondeados.

¿Sabías que cuando comes palomitas estás tomando cereales integrales? Lo mismo ocurre con el maíz dulce, ya que te comes el grano con su cubierta, su embrión y sus reservas de almidón.


Maíz “ceroso” (Z.m ceratina) (Waxy corn)
 

Está compuesto casi totalmente por amilopectina (un almidón "desordenado") y se destina al consumo humano: como fuente de almidón, como suplemento deportivo o para fabricar aperitivos, extrusionados como los gusanitos o fritos como los quicos.



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sábado, 22 de abril de 2017

RESUELVE TUS DUDAS SOBRE EL ACEITE DE PALMA

Menuda se ha liado con el aceite de palma.

Recientemente algunos medios de comunicación y las omnipresentes redes sociales han vuelto a descubrir la cara “oscura” de este aceite, presente en tantos productos de consumo. Y como sociedad de consumo que somos, hemos devorado estas noticias, nos hemos asustado y escandalizado y hemos dedicado el doble de tiempo en hacer la compra por leer las etiquetas. 

Últimamente este aceite se colaba en todas las conversaciones, y a menudo preguntaban mi opinión. Así que decidí bucear un poco en el tema para poder informar convenientemente. Estas son las preguntas que me he hecho y aquí tenéis el resultado.

¿Qué es?

Es el aceite que se obtiene de la pulpa del fruto de la palma aceitera africana, cuyo nombre científico es Elaeis guineensis. De la semilla de dicho fruto se obtiene otro aceite distinto, el palmiste.

Un fruto, dos aceites, ¿quién da más?.Fuente:Tristantan/Pixabay.
 
La palma aceitera da grandes rendimientos con costes relativamente bajos de producción. Además su aceite tiene tantas aplicaciones en diversas industrias que la demanda mundial está asegurada. Estos tres factores explican su tremendo éxito. 
¿Sabías que la palma de aceite da el mayor rendimiento de aceite por unidad de superficie que cualquier otro cultivo? Por si fuera poco, de ella se obtienen dos tipos de aceite - palma y palmiste - ambos muy importantes en el comercio internacional. 
 La palma de aceite se cultiva actualmente como una “commodity” (materia prima cuya principal diferencia con los competidores se basa en el precio) en países con climas tropical como: Malasia, Indonesia, Nigeria y Colombia, Perú o Camerún. Fuente: Craig - Public Domain. Wikipedia

El aceite de palma en crudo tiene un intenso color rojizo debido a su riqueza en carotenoides. Tiene también licopenos y vitamina E pero sin embargo su perfil lipídico (la naturaleza de los ácidos grasos que lo componen) no es especialmente saludable porque tiene una importante proporción, en torno al 40-50%, de ácido palmítico, que es un ácido graso saturado (en el aceite de oliva por ejemplo está presente en un 11%). Esta abundancia de ag. saturados hace que se presente viscoso en ambiente tropical y sólido en climas templados como el nuestro. Estos ag. saturados resisten mejor el enranciamiento, otra ventaja más en la industria alimentaria.

El aceite y derivados de palmiste por su parte no poseen esos carotenos y la proporción de ag.saturados es mucho mayor (en torno al 80%).

El aceite de palma sin refinar es una fuente de calorías y un alimento de primera necesidad en muchos países en vías de desarrollo, donde habitualmente lo utilizan para cocinar. El problema es que nosotros consumimos aceite de palma refinado, sin vitaminas ni antioxidantes pero con todo su ácido palmítico. Y sobre todo porque, aunque no lo utilicemos para cocinar está tan presente en los alimentos ultraprocesados que resulta tremendamente fácil consumir mucha más cantidad de la recomendable sin darnos cuenta.

Producción tradicional de aceite de palma en Liberia. Fuente:  blk24ga, Wikimedia. Licencia CC BY 3.0,
¿Sabías que en la Unión Europea una persona consume una media de 59.3 kilos de aceite de palma al año?
¿Por qué es tan malo?

Antes que nada aclarar que, como ocurre en otras ocasiones, ni el árbol ni el aceite de sus frutos son malos en sí mismos. El problema viene con su uso, y con su abuso.

Se han identificado tres efectos negativos importantes del aceite en sí y de su producción: la salud de los consumidores, el medio ambiente y los derechos de los trabajadores de las plantaciones. Pero vayamos por partes.

Salud

La mala fama le viene al aceite de palma por dos razones: las grasas que lo componen y la presencia de sustancias indeseables que se originan durante el refinado.

Respecto a las grasas, simplemente decir que, de todas las grasas habidas y por haber, el ácido palmítico, no es precisamente de los mejores de cara a prevenir la aparición de colesterol “malo” o la diabetes. Más bien lo contrario. Si queréis saber más, os aconsejo esta entrada de Juan Revenga o este video-blog de Aitor Sánchez (Mi dieta Cojea) donde lo explican muy bien.


Este es el famoso ácido palmítico, una grasa saturada de cadena relativamente larga. Fuente: Gominolas de petróleo.
El otro problema viene derivado de su procesamiento industrial. El refinado es un paso necesario para eliminar color, sabor y olor que se aplica al aceite de palma y a otros muchos aceites vegetales (en nuestro entorno quedarían libres el aceite de oliva virgen y el virgen extra). Al parecer, al calentar estos aceites a más de 200ºC se forman unos compuestos ( ésteres glicidílicos de ácidos grasos y MCPD) que se cree que pueden estar relacionados con el cáncer. La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) ha advertido sobre este hecho, admitiendo incluso que a día de hoy no se puede establecer un nivel de ingesta seguro.

Por último, seguro que muchos de vosotros os habréis enterado de la discusión en Twitter entre la periodista Samanta Villar y la empresa Hero en torno a la presencia de este aceite en leches de fórmula y otros productos infantiles. En el blog de Marian, Boticaria García lo explica estupendamente, y en esta entrevista de RNE (min 4.29 ) también, pero lo resumo por si acaso: la leche materna contiene este ácido graso porque el bebé lo necesita en ese momento de su desarrollo; pero en su versión de beta-palmitato. Las leches maternizadas, que intentan imitar en lo posible a la original, recurren a la grasa de palma, ya que contiene este ácido graso, pero en otra versión, el alfa-palmitato, que no tiene las mismas propiedades del original. Conscientes de ello, algunas marcas ya introducen beta-palmitato en la fórmula, y bien que lo publicitan, pero sin llegar a alcanzar la proporción de la leche materna.

Medio ambiente

El principal impacto ambiental del boom del aceite de palma se debe a la deforestación de selva tropical:

La deforestación, a vista de satélite. Fuente: NASA 
 
- Supone una pérdida inmensa de biodiversidad, que pone a muchas especies al borde de la extinción, no solo al orangután o al tigre de Sumatra, que al ser grandes y peludos se les hace más caso. 

- La pérdida de esta grandes masas vegetales capaces de captar el de CO2 que sobra en nuestra atmósfera lógicamente agrava el efecto invernadero 

- Para colmo, esa deforestación a veces va ligada a incendios en suelos de turbera, sobre los que se asientan estos cultivos. Estas turberas son antiguos depósitos de materia orgánica parcialmente descompuesta, que albergan en su interior bolsas de CO2 o CH4, ambos gases de efecto invernaderoque, al liberarse, agravan más aún la situación.

¿Sabías que entre el 85-95 de la producción mundial se encuentra en Malasia e Indonesia?

En septiembre de 2015, según cuenta Greenpeace se detectaron más de 130.000 focos de incendios provocados en selvas y turberas de las islas de Sumatra y Borneo. La industria del aceite de palma y el sector papelero estuvieron muy implicados en esta ola de incendios.

Derechos humanos


Las plantaciones de palma se han relacionado también con importantes abusos laborales, que se acercan incluso a condiciones de esclavitud, tal como denuncia Amnistía Internacional en este vídeo y el blog Carro de combate.


La palmera de aceite tiene una vida útil productiva de 50 años pero en la práctica se reduce a 20-25 años, ya que si se deja más tiempo crece tan alto que la recogida de los frutos se hace casi inviable. Los frutos se agrupan en una especie de piña que puede pesar unos 20 kilos y se arrancan con un palo largo terminado en cuchilla. Si a un trabajador le cae una de esas en la cabeza, habitualmente sin proteger con un casco, le puede hacer mucho daño. Fuente: EFE/Carlos Meneses

Explotación infantil, salarios por debajo del mínimo legal, excesiva carga de trabajo, ausencia total de medidas de protección, incluso en la manipulación de fitosanitarios, figuran entre las prácticas denunciadas por ONGs.

El mito del aceite sostenible

En vista de los problemas sociales y medioambientales que llevaban denunciándose desde hacía tiempo, se creó en 2004 la Mesa Redonda para el Aceite de Palma Sostenible, como entidad certificadora de que la producción del aceite de palma se hace siguiendo una serie de criterios: transparencia, respeto a las leyes locales y a los derechos de comunidades indígenas y la conservación de espacios de alto valor ecológico, entre otros. Se puede decir que tiene un papel importante y ha supuesto una mejora en algunos aspectos, pero de momento no es capaz de garantizar que, como algunas grandes empresas aseguran pomposamente, que “su aceite de palma proviene de fuentes sostenibles”.

En primer lugar porque bajo el paraguas de la RSPO están grandes empresas y pequeños propietarios, con sensibilidades y capacidades muy distintas respecto al respeto de los derechos y condiciones laborales. Las grandes compañías tipo Nestlé, Unilever o Pepsico compran el aceite a compañías locales también grandes, que se encargan del procesado y de la venta de los productos de palma ya refinados (y que no son precisamente transparentes). Podríamos decir que estas grandes empresas delegan la responsabilidad en sus proveedores y “se olvidan” del asunto.

Todo el aceite producido, sostenible o no, acaba mezclándose en las plantas refinadoras. Se podría establecer un sistema de trazabilidad pero eso sube el coste lo suficiente como para llevar las de perder en un mercado mundial donde es el precio el que manda . Eso sin contar con que, en numerosas ocasiones, se ha “pillado” a miembros de la mesa pasando olímpicamente de los principios de “sostenibilidad” que firmaron en su momento. Principios que como cuentan en esta entrada, están un poco obsoletos y pasan de puntillas por el tema de los derechos laborales.

Pero, ¿y si es tan malo por qué no lo han prohibido ya?

Básicamente porque nadie se ha muerto ni se ha puesto gravemente enfermo. Posiblemente los efectos negativos en la salud se vean a medio o largo plazo, pero lo mismo ocurre con el tabaco y el alcohol que tampoco están prohibidos. Eso no quiere decir que estemos completamente desprotegidos, el problema es que las legislación sobre alimentos va dos o tres pasos por detrás de la industria.

Hace más un siglo se crearon las grasas hidrogenadas, y en su momento se vendieron como más saludables que la grasa animal. Mucho tiempo después se descubrió que no eran tan saludables y se sacaron las grasas “trans” para sustituirlas, pero resulta que estas tampoco lo son. Y entonces llegó el aceite de palma, que tenía las cualidades necesarias, para sustituir a estas grasas (y supongo que incluso sería más barato de producir) pero que tampoco es ninguna maravilla.

¿Y eso cómo se traduce en el supermercado?
Aunque todavía pueden que queden alimentos con grasas trans o incluso hidrogenadas, lo que se lleva ahora son los “aceites vegetales”, dos palabras mágicas con las que colarnos todo tipo de aceites de origen vegetal, incluso el de colza, que como en España todavía da cierto repelús (infundado completamente, pero esa es otra historia). El Reglamento Europeo 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, que entró en vigor en 2014, permite el uso de esta expresión pero obliga a los productores a especificar entre paréntesis qué tipos de aceite se han utilizado, eso si las proporciones no hace falta ponerlas.

De esta manera se ha conseguido desenmascarar al aceite de palma, aunque el marketing sigue intentando disimular su presencia recurriendo a los derivados de estos aceites, listos para utilizar en los alimentos: aceite de palmiste, estearina de palma, palmoleina u oleina de palma, manteca de palma entre muchos otros, incluso el nombre científico de la especie.


 Otra buena opción es inventarte un palabro nuevo que de buen rollo, pero que te permita seguir utilizando este aceite sin especificar en qué proporciones.

¿Por qué y para qué se utiliza?

El aceite de palma se utiliza masivamente por dos razones principales: es muy barato de producir y muy versátil.
¿Sabías que el aceite de palma es el más consumido en el mundo?

Al fraccionar el aceite de palma se obtienen dos productos: la oleína y la estearina de palma. La oleína es más o menos liquida y se puede mezclar con otros aceites vegetales, mientas que la estearina es más sólida y se emplea en la producción de margarinas y jabones. Ambas las podemos ver en platos preparados, helados, salsas, margarinas, galletas, bollería, pizza, chocolates, confitería en general, aperitivos dulces y salados, pan de molde y un larguísimo etcétera de alimentos.

 Lo mismo viendo el video se te van las ganas por un tiempecillo de comer bollería industrial.

Aparte del bajo precio, este aceite tiene otras características muy apreciadas por la industria alimentaria: esa capacidad de permanecer sólido a temperatura ambiente pero que al meterlo en la boca se funda agradablemente, la untuosidad que aporta a salsas o cremas, el toque crujiente que da a las galletas y que gracias a la peculiar estructura química de estas grasas, los productos tardan más en quedarse duros como piedras y en enranciarse, otra ventaja importante, sobre todo para los supermercados.
¿ Sabías que el 50 % de los alimentos y productos de consumo contienen aceite de palma?

Pero el aceite de palma también es habitual en productos de cosmética – cremas, pasta de dientes, geles de ducha y champús, se utiliza en los piensos para animales y para la obtención de biodiesel. De hecho, la Unión Europea que en el pasado fomentó la utilización de “agrocarburantes” para luchar contra el cambio climático, al hacer las cuentas ha tenido que admitir que estaba consiguiendo justo lo contrario.
 ¿Sabías que en la Unión Europea, el 50% del consumo de aceite de palma se destina a la producción de biodiesel?
¿Te suena la marca de jabón Palmolive?  El jabón original, lanzado en 1898, estaba hecho a base de aceites de oliva y palma.

¿Se puede sustituir?

Pues si, por poderse se puede perfectamente. Pero los aceites o grasas disponibles ni tienen esas ventajas a las que estamos acostumbrados ni son tan baratos de obtener.

Donde se ponga un buen croisant de mantequilla...son más caros si, pero no da tiempo a que se estropeen. Autor: Diego R.

Sin salir de nuestro entorno España y Europa tenemos aceite de oliva, de girasol y de colza. Otros aceites vegetales disponibles son el de soja, de algodón, coco...cada uno con sus peculiares características (y sus km a cuestas).

A varias cadenas de supermercados, incluso una ecológica, les ha faltado tiempo para pedirle a sus proveedores que dejen de usar aceite de palma o que busquen proveedores de aceite certificado como sostenible. Como gesto no está mal, seguro que le pone las pilas a esas grandes empresas. Pero, que queréis que os diga, me da cierto tufillo de actuación de cara a la galería o incluso de intento de sacar tajada al asunto más que otra cosa.

¿Y por qué de repente tiene tan mala fama?

Eso me gustaría saber a mí. Me intriga saber cómo se originó y a que se debe esta última ola de preocupación que tan pronto vino como parece que se está yendo.

¿Mi consejo?, mejor preocúpate por comer alimentos “de verdad”

Este aceite no es ningún veneno, no hay que tenerle miedo. Su consumo no sería un problema en el marco de una dieta saludable, como podría ser la dieta mediterránea (la que seguían nuestros abuelos, ojo), el problema es que cada vez nos alejamos más de ella por mucho que nos hagan creer lo contrario.

Al aceite de palma y todos sus derivados los encontramos principalmente en alimentos ultraprocesados, así que mi consejo es bastante obvio: “Más mercado y menos supermercado”, eso supondrá meterse en la cocina, no queda otra, y que este verano el postre sea una raja de sandía en vez de un helado.

Aquí seguro que no se esconde el aceite de palma.

Y si aún así hay que recurrir a producto procesado fijaros en la posición que ocupa este aceite o cualquiera de sus derivados en la lista de ingredientes: si la palma se lleva la palma, malo.
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AGRICULTURA Y CAMBIO CLIMATICO. A ESPABILAR TOCA